En una jugada política que modificó el equilibrio interno de la Cámara alta, el oficialismo de La Libertad Avanza logró reorganizar la conducción del Senado de la Nación Argentina y dejar sin cargos al interbloque peronista. La nueva mayoría se consolidó con el respaldo de sectores de la Unión Cívica Radical, el PRO y legisladores vinculados a gobernadores provinciales.
La reconfiguración terminó de definirse en una reunión de Labor Parlamentaria, donde la ministra de Seguridad y jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, impulsó un nuevo esquema de proporcionalidad en la distribución de cargos. El movimiento clave fue la ruptura dentro del propio peronismo: los senadores Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza se apartaron del interbloque justicialista y conformaron un nuevo espacio denominado Convicción Federal.
Esa división permitió que Moisés fuera designada vicepresidenta de la Cámara, un lugar que tradicionalmente correspondía a la primera minoría. Con ese movimiento, el kirchnerismo quedó fuera de la mesa de conducción del Senado.
El esquema de autoridades quedó conformado de la siguiente manera:
Presidencia Provisional: Bartolomé Abdala (La Libertad Avanza)
Vicepresidencia: Carolina Moisés (Convicción Federal)
Vicepresidencia 1°: Carolina Losada (UCR)
Vicepresidencia 2°: Alejandra Vigo (Unidad Federal)
La votación electrónica confirmó la nueva correlación de fuerzas: 45 votos afirmativos contra 25 negativos del bloque peronista. Desde el justicialismo, el jefe de bancada José Mayans cuestionó la decisión y denunció una supuesta interpretación forzada del reglamento.
En el oficialismo, en cambio, sostienen que la nueva conformación refleja el actual mapa político del Senado y el acuerdo alcanzado entre distintos espacios para garantizar gobernabilidad en la Cámara alta.

