Inter Miami conquistó este sábado su primera MLS de la mano de Lionel Messi, quien volvió a ser decisivo y cerró la temporada con un título histórico que también marcó el retiro de Sergio Busquets y Jordi Alba.
A los 38 años, el capitán argentino sumó una nueva liga a su extraordinario palmarés —la tercera distinta de su carrera— y reafirmó su condición de jugador más ganador de todos los tiempos.
El equipo de Miami venció 3-1 a Vancouver Whitecaps en la final disputada en Fort Lauderdale, con Messi participando activamente en los tres goles del conjunto local. Su desequilibrio generó la jugada del primer tanto, que terminó en contra del colombiano Édier Ocampo a los 8 minutos. Ya en la segunda parte, con el partido igualado por el gol del canadiense Ali Ahmed, el argentino recuperó una pelota clave y asistió a Rodrigo De Paul para el 2-1 a los 71. Sobre el cierre, volvió a brillar con una habilitación de fantasía para Tadeo Allende, quien selló el marcador en tiempo adicionado.
Tras la consagración, Messi destacó la importancia de cerrar la carrera de Busquets y Alba con un título: “Estoy feliz por lo que conseguimos, por ellos, porque puedan terminar su carrera de esta manera. Se lo merecen. Dedicaron su vida a esto y hoy empieza otra etapa para ellos”, señaló en diálogo con Apple TV. Ambos futbolistas, ex compañeros del argentino en el Barcelona, se retiraron del fútbol profesional levantando un último trofeo.
Messi también valoró el esfuerzo del plantel a lo largo del año: “El equipo hizo un gran esfuerzo. El año fue muy largo, con muchísimos partidos, y todos estuvieron a la altura”. El título, además, significó una revancha personal frente a Thomas Müller, líder del Vancouver y parte del equipo alemán que venció a Argentina en la final del Mundial 2014.
Para el entrenador Javier Mascherano, campeón en su primera temporada como técnico de club, la final tenía un condimento especial: era la última oportunidad de coronarse junto a los “Cuatro Fantásticos”, ante la incertidumbre sobre el futuro de Luis Suárez. “No jugamos un partido brillante, pero jugamos con el corazón y fuimos merecidos campeones”, sostuvo.
Con esta consagración, Messi, renovado hasta 2028, ratifica su dominio absoluto en la MLS luego de quedarse con el premio al MVP y la Bota de Oro. Dos años después de su llegada, cumplió la promesa de llevar al Inter a lo más alto y volvió a sumar un capítulo a una carrera que no deja de romper récords. El club, que abrirá un nuevo estadio en 2026, inicia ahora una nueva etapa sin dos de sus referentes españoles, pero con el argentino aún como figura central.
El dueño de la franquicia, David Beckham, y la dirigencia celebraron el título con orgullo tras una temporada exigente en la que buscaban evitar un nuevo año sin trofeos. El Inter cierra así un ciclo intenso con su primer título de liga y con Messi otra vez en el centro de la escena, ampliando una colección de conquistas que ya es la más grande en la historia del fútbol.


