La Policía de Tucumán desarticuló varios kioscos de venta de drogas en Alberdi y Graneros, con detenidos, secuestros y un fuerte golpe al narcomenudeo en el sur provincial.
Tres personas fueron detenidas y se secuestraron más de 200 dosis de cocaína listas para la venta, dinero en efectivo y elementos de fraccionamiento. Las investigaciones duraron un mes y surgieron a partir de denuncias vecinales que destapo la red narco.

Una importante red de narcomenudeo fue desarticulada este domingo tras una serie de operativos simultáneos en las ciudades de Juan B. Alberdi y Graneros. Las medidas fueron ordenadas por la Justicia luego de una investigación que se extendió durante varias semanas y que estuvo impulsada por denuncias realizadas por vecinos de la zona.
Los allanamientos, ejecutados por la Dirección de Drogas Peligrosas (Didrop) Alberdi con apoyo de distintas divisiones policiales, permitieron cerrar varios “kioscos” de venta de drogas que operaban en ambos municipios. Como resultado, tres personas quedaron detenidas: dos hombres, de 35 y 40 años, y una mujer de 45. Todos quedaron a disposición de la Justicia bajo cargos de comercialización de estupefacientes.
Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron alrededor de 200 “bochitas” de cocaína listas para la venta, piedras de la misma sustancia, más de dos millones de pesos en efectivo, balanzas de precisión, tijeras, recortes plásticos y diversos elementos utilizados para fraccionar y preparar la droga para su distribución.
Las medidas fueron dispuestas por el juez Juan Fernando Saracho Daza y supervisadas por el director general de Drogas Peligrosas, comisario general Jorge Nacusse. También participaron unidades de Didrop Concepción, Bella Vista, Oeste, Lules, Capital y la Patrulla Motorizada de Alberdi, lo que evidenció un operativo coordinado a gran escala.
El jefe de Didrop Alberdi, subcomisario José Díaz, calificó el trabajo como “altamente positivo” y destacó que la colaboración ciudadana fue clave para iniciar la investigación que derivó en el cierre de varios puntos de venta.
Lo ocurrido vuelve a poner en debate la situación institucional de Alberdi, un municipio que hace apenas semanas estuvo envuelto en un fuerte escándalo político por la filtración de audios que involucraban al intendente en maniobras que generaron un profundo malestar social. Es inevitable que la comunidad se pregunte cómo, después de aquel episodio que expuso irregularidades y tensiones dentro del gobierno local, siguen funcionando estructuras delictivas como los kioscos de droga en plena ciudad.
La coexistencia entre crisis políticas y focos de narcomenudeo refuerza la percepción de que los controles no están siendo suficientes y que la presencia del Estado resulta débil en lugares donde debería actuar con mayor firmeza. La pregunta que muchos vecinos se hacen hoy es evidente: ¿Cómo es posible que, tras semejante polémica institucional, Alberdi continúe enfrentando situaciones tan graves sin una respuesta más contundente y preventiva?
Las autoridades aseguraron que los operativos continuarán y que la intención es reforzar la seguridad en los barrios más afectados, aunque la comunidad reclama que no se trate solo de intervenciones aisladas, sino de políticas sostenidas en el tiempo.
