Argentina y Estados Unidos sellaron un acuerdo clave de cooperación aduanera que modifica el esquema de intercambio de información entre ambos países y forma parte del proceso de modernización impulsado por el Gobierno nacional.
La firma se realizó en Washington y estuvo encabezada por el titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Juan Pazo, junto al director general de Aduanas, Andrés Veliz, y autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP).
Según comunicó ARCA, el convenio permitirá profundizar la digitalización, automatización y modernización de los procesos aduaneros, con el objetivo de reducir tiempos logísticos, reforzar la competitividad del sector privado y elevar los estándares de control en línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de Aduanas. El Gobierno considera que este tipo de acuerdos fortalecen la inserción internacional del país y contribuyen a mejorar la seguridad en el comercio exterior.
Una herramienta para mejorar controles y agilizar el comercio
El acuerdo prevé ampliar la coordinación bilateral, facilitar la detección temprana de amenazas y combatir delitos transnacionales, además de avanzar hacia una Aduana totalmente digital. Esta agenda forma parte del paquete de medidas que la administración de Javier Milei viene impulsando para modernizar el Estado y transparentar los procesos vinculados al comercio exterior.
Dentro de este esquema, ambos países trabajarán en el intercambio de datos estratégicos, incluido el seguimiento del mercado de la soja. Si bien el comercio depende de la dinámica entre empresas y de factores globales de oferta y demanda, el intercambio de información apunta a brindar mayor previsibilidad y a evitar eventuales maniobras que distorsionen el comercio internacional.
El debate por las retenciones y las señales hacia el agro
El capítulo referido a la soja reactivó discusiones en el sector agroexportador, especialmente luego de que el acuerdo comercial bilateral mencionara la intención de estabilizar el comercio mundial del grano. Algunas voces del sector plantearon dudas sobre posibles efectos en el esquema de retenciones, aunque desde la Cancillería aclararon que la Argentina mantiene plena soberanía en materia impositiva.
El ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, señaló que “nadie condicionó al Gobierno argentino” y que las decisiones sobre retenciones continúan siendo potestad exclusiva del país. Desde despachos oficiales remarcan que el objetivo central es mejorar la competitividad y generar un entorno más favorable para las exportaciones, un punto que la gestión Milei considera clave para la recuperación económica.
Cooperación histórica y nueva arquitectura institucional
La relación aduanera con Estados Unidos tiene antecedentes desde los años 90, cuando ese país creó la Unidad de Transparencia Comercial para monitorear tendencias globales y prevenir delitos vinculados al comercio. El nuevo acuerdo actualiza esa cooperación y apunta a reforzar los mecanismos de intercambio de información.
En paralelo, el Gobierno avanza con financiamiento externo destinado a modernizar los sistemas tributarios y aduaneros. El BID aprobó un préstamo por U$S1.200 millones —de los cuales U$S800 millones están orientados a reformas tributarias— y el Banco Mundial aportará otros U$S300 millones para mejorar la eficiencia, transparencia y automatización de la administración fiscal.
Desde el Ejecutivo destacan que estas iniciativas se enmarcan en la estrategia general de ordenamiento, modernización institucional y apertura económica que impulsa la administración de Javier Milei, con el objetivo de integrar a la Argentina a los estándares internacionales más exigentes y facilitar la actividad exportadora.

