Deuda en baja y disciplina fiscal. En septiembre, la deuda total del sector público nacional se redujo en USD 1.023 millones, alcanzando su quinta baja consecutiva. El Gobierno atribuye el resultado a la política de equilibrio impulsada por Javier Milei.
La deuda total del sector público nacional registró en septiembre una disminución neta de USD 1.023 millones, según informó la Secretaría de Finanzas, a cargo de Pablo Quirno. Se trata del quinto mes consecutivo en el que el Gobierno logra reducir el endeudamiento, en el marco de una política de disciplina fiscal y saneamiento financiero impulsada por el presidente Javier Milei.

Durante el mes, las operaciones totales de deuda pública alcanzaron los USD 38.326 millones, de los cuales USD 18.652 millones correspondieron a nuevos financiamientos y USD 19.675 millones a cancelaciones. La diferencia generó la baja neta del 0,04% respecto de agosto, con un total de USD 454.031 millones al cierre del mes.
En los últimos doce meses, la deuda acumuló una reducción de USD 6.037 millones. Desde noviembre de 2023, cuando Milei asumió la presidencia, el stock consolidado de la deuda de la Administración Central reflejó una caída de USD 43.342 millones, resultado de un incremento de USD 21.693 millones con organismos internacionales y una fuerte reducción de USD 65.034 millones en el conjunto del sector público y privado nacional.
La evolución también estuvo influida por la recapitalización del Banco Central tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) firmado en abril. En tanto, la deuda bajo legislación extranjera cayó en USD 312 millones, ubicándose en USD 163.780 millones, mientras que la deuda sujeta a legislación nacional aumentó levemente en USD 113 millones, alcanzando los USD 290.251 millones.
En paralelo, las operaciones con organismos internacionales —excluyendo al FMI— se redujeron en USD 225 millones, totalizando USD 38.064 millones. Los préstamos del FMI, por su parte, aumentaron en USD 102 millones, llegando a USD 57.292 millones.
Con este nuevo descenso, el Gobierno refuerza su señal de austeridad y control del gasto, en un contexto de reordenamiento financiero y búsqueda de superávit primario sostenido.
