El presidente de San Lorenzo de Almagro en uso de licencia, Marcelo Moretti, habló por primera vez después de varios meses y confirmó que, pese a su alejamiento formal, continuó tomando decisiones vinculadas al fútbol profesional del club.
En una entrevista con Infobae, el dirigente sostuvo: “Si bien no estaba presencialmente en el club, tenía ciertas injerencias y gestionaba desde mi casa. Tal vez no tanto en lo administrativo o económico, pero sí en el fútbol profesional”. Según dijo, participó en la designación de Damián Ayude como entrenador tras la salida de Miguel Ángel Russo, así como en las ventas de Malcom Braida e Irala.
Moretti envió esta semana una carta documento y un correo electrónico al club informando la finalización de la licencia que había iniciado en abril y convocó a una reunión de Comisión Directiva para el próximo lunes, con el objetivo de formalizar su regreso.
El dirigente también se refirió al escándalo por el video en el que se lo ve recibiendo 25.000 dólares. Aseguró que se trató de una “donación personal, sin relación con San Lorenzo” y que el episodio fue parte de una “cama premeditada” para perjudicarlo a él y al club. “No estoy procesado y no hay pruebas en mi contra”, remarcó.
Asimismo, pidió disculpas a los hinchas por el daño institucional que provocó el caso: “Les pido perdón por el momento que se está pasando. A nadie le gusta esto, fue un momento feo e involuntario”.
Durante su ausencia, la conducción del club atravesó múltiples renuncias de dirigentes, entre ellos el vicepresidente Néstor Navarro y el secretario Julio Lopardo, lo que alimentó rumores de acefalía. Sin embargo, Moretti descartó esa posibilidad y aseguró que el objetivo es “lograr unidad para sacar a San Lorenzo adelante”.
En el plano económico, destacó que su gestión pagó “15 millones de dólares de pasivo en 18 meses” y que, mediante ventas y compras de jugadores, se logró un superávit cercano a los 10 millones. También defendió los contratos firmados, como el de la marca de indumentaria Atomic, y aseguró que se está trabajando en las negociaciones para levantar el pedido de quiebra presentado por un fondo suizo.
Finalmente, reafirmó su intención de retomar la presidencia: “San Lorenzo tiene un presidente elegido democráticamente por los socios. Ganamos las elecciones en diciembre de 2023 de manera legítima, y ahora voy a volver a ejercer ese rol”.

