El presidente Javier Milei reafirmó su control sobre la gestión nacional al presentar públicamente la existencia de un “Triángulo de Hierro político”, integrado por tres figuras clave de su gobierno: su hermana Karina Milei, el estratega Santiago Caputo y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos. Según explicó, esta estructura concentra las decisiones de mayor peso y garantiza un funcionamiento coordinado entre el largo plazo reformista y la coyuntura política inmediata.
Durante una entrevista con Alejandro Fantino, el mandatario aseguró que está “100% abocado a la gestión” y detalló la división operativa dentro del Ejecutivo: “Santiago Caputo como estratega, Karina como armadora, y Francos encargado de vincular con el resto de la política”. Aclaró que “solamente suben cosas que necesitan el dedo mío”, ratificando su rol central como conductor del proceso.
Además, Milei adelantó que está trabajando en la próxima etapa de reformas estructurales que comenzarán tras las elecciones de octubre y se profundizarán hasta 2027. Mencionó tres ejes: desregulación económica a cargo de Federico Sturzenegger, capital humano con Sandra Pettovello, y relaciones exteriores lideradas por Gerardo Werthein. “En 2027 voy a ser reelecto”, afirmó con convicción.
Coyuntura y reformas
En relación con la coyuntura electoral y económica, el presidente reconoció que enfrenta resistencias: “Sabíamos que iban a venir a hacer daño. Iban a buscar romper, porque es lo único que tienen”. Sin embargo, remarcó que su administración se anticipó reforzando la política fiscal y monetaria.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, respaldó esa visión al explicar por qué no hay condiciones para una corrida cambiaria: superávit fiscal, tipo de cambio flotante y ausencia de déficit de cuenta corriente. “Los fundamentos económicos son sólidos”, subrayó.
Milei insistió en que no está dispuesto a ceder frente a presiones políticas ni a modificar el rumbo del programa. “No vamos a negociar la tasa de interés ni la libertad de precios. Nuestra elección de septiembre es un piso, la de octubre va a ser una paliza”, anticipó, confiando en una mejora del desempeño electoral con el respaldo de los sectores más vulnerables, a quienes considera aliados naturales de su modelo.
La interna con Villarruel
El mandatario también se refirió a la ruptura con la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien acusó de actuar en coordinación con sectores opositores al habilitar una sesión en el Senado que, según Milei, implicaba un “torpedo fiscal” equivalente al 2,88% del PBI. “Roma no paga traidores”, reiteró, y advirtió: “Cada cosa que ella haga va a estar expuesta”.
Consideró que la maniobra apuntaba a desestabilizar al Gobierno y que, de prosperar, habría dejado a Villarruel al frente del Ejecutivo con el apoyo del kirchnerismo. “Yo vine a hacer el mejor Gobierno de la historia. Si las lacras del Estado quieren llevarme puesto, que lo intenten. Se la van a tener que ver con la gente”, concluyó.
Proyección electoral
Con la mira puesta en septiembre y octubre, el oficialismo refuerza su armado político con figuras como José Luis Espert y Eduardo “Lule” Menem, que comienzan a tener mayor protagonismo en la provincia de Buenos Aires. En ese marco, el “Triángulo de Hierro” aparece como una estructura de gobierno que prioriza la coherencia, la eficacia y el liderazgo unificado, mientras el presidente busca profundizar su plan de reformas con el objetivo de consolidarse en 2027.

