En un fallo de enorme impacto político e institucional, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ratificó la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el marco de la denominada causa Vialidad. El fallo, unánime y sin fisuras, marca un hito en la historia judicial del país: por primera vez, una expresidenta de la Nación tiene una condena firme por hechos de corrupción.

El máximo tribunal del país —integrado por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti— rechazó por completo el recurso extraordinario presentado por la defensa de la actual líder del Partido Justicialista, y con ello dejó firme la sentencia dictada en diciembre de 2022 por el Tribunal Oral Federal N.º 2. Este tribunal había hallado a la exmandataria culpable del delito de administración fraudulenta agravada contra la administración pública, en el manejo de 51 licitaciones de obra vial en la provincia de Santa Cruz, durante su gobierno y el de su fallecido esposo, Néstor Kirchner.
El fallo se conoció este martes y cayó como un verdadero terremoto dentro del sistema político argentino. Cristina, de 72 años, aún la figura más influyente dentro del peronismo opositor al presidente Javier Milei, queda automáticamente excluida de cualquier candidatura electoral. Con esta decisión, se trunca su intención de competir por una banca en la Legislatura bonaerense en los comicios del 7 de septiembre.
Pese a que podría solicitar el cumplimiento de la condena bajo arresto domiciliario por su edad, el Tribunal le dio un plazo de cinco días hábiles para presentarse, mientras que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ya recibió el pedido formal para que disponga de un lugar adecuado para su eventual detención.

Desde la sede porteña del Partido Justicialista, donde aguardaba el desenlace rodeada de dirigentes y militantes, Cristina brindó un encendido discurso en el que cuestionó duramente a los miembros de la Corte. “Es un triunvirato de impresentables”, sentenció, y acusó a los jueces de haber “colocado un cepo al voto popular”, relacionando el fallo con el calendario electoral.
El fallo del máximo tribunal no solo confirmó la condena por fraude, sino que también ratificó la absolución por el delito de asociación ilícita, al considerar inadmisible el planteo de la fiscalía para agravar la pena. Los magistrados sostuvieron que la sentencia “se asentó en prueba abundante” y que “se salvaguardaron todas las garantías constitucionales”.
En los fundamentos, los jueces enfatizaron que las sanciones impuestas “no hacen otra cosa que tutelar nuestro sistema republicano y democrático”, y criticaron los argumentos de la defensa por “desentenderse del papel que tuvo la exmandataria en la instrumentación de las maniobras delictivas”.
El decreto 54/2009, señalado como una pieza clave en la maniobra, permitió modificar el régimen de un fideicomiso para canalizar fondos sin controles rigurosos, beneficiando sistemáticamente al empresario Lázaro Báez, también condenado. De las 51 obras adjudicadas a su conglomerado de empresas, solo 27 fueron terminadas.

Junto a Cristina, fueron condenados otros funcionarios de peso del kirchnerismo, como José López y Nelson Periotti, ambos a seis años de prisión. En cambio, Julio De Vido fue absuelto, lo mismo que Abel Fatala y Héctor Garro. Carlos Kirchner, primo del expresidente, fue sobreseído por prescripción de la acción penal.
La noticia deja abiertas incógnitas enormes sobre el futuro político del peronismo y reaviva una grieta institucional que atraviesa a la Argentina desde hace más de una década, se especula con una especie de tocar fondo y resurgir por parte del ala kirchnerista, asi como tambien que se este dando el golpe de gracia, el último clavo en el ataúd del PJ desde la aparición de Javier Milei. El temblor apenas empieza.
