Este viernes 7 de junio, los hermanos Gustavo y Junior Robles, creadores del proyecto Cruel Rock, presentarán su primer libro titulado Argentina 2004: Relatos del Cruel Rock. El evento será en Storni Restobar, en San Miguel de Tucumán, y promete ser mucho más que una presentación literaria: será un homenaje a una generación marcada por guitarras distorsionadas, letras urgentes y un país que parecía a punto de estallar.

Cruel Rock nació como un anhelo personal de Gustavo, quien soñaba con editar su propio fanzine, artesanal, independiente, como los que se vendían en los festivales punk de la provincia. Ese deseo fue mutando hasta convertirse en un proyecto audiovisual y narrativo que hoy cuenta con más de 74 mil seguidores en Instagram y 90 mil suscriptores en YouTube, conquistando con su tono crítico, nostálgico, sarcástico y profundamente honesto.
Gustavo es quien maneja la cuenta de Instagram, donde se dedica a publicar videos y textos que recorren la historia del rock nacional: análisis de letras, relatos sobre discos, contextos históricos, y un sinfín de curiosidades que logran interpelar incluso a quienes ya se creían fuera del alcance de la épica del rock argentino.
Junior, por su parte, se encarga del canal de YouTube, donde narra las historias de las bandas más icónicas del rock (pero a veces no tan rock). Su estilo irreverente, cargado de sarcástico y crítica sin filtro, lo volvió célebre incluso fuera del nicho rockero. Juntos, desde distintas redes, construyen una mirada federal, bien tucumana, bien del NOA, que se anima a polemizar, a reivindicar bandas del under, y a sostener una identidad rockera sin pedir permiso.

Y ahora, esa voz se traslada al papel.
Argentina 2004: Relatos del Cruel Rock es una obra difícil de encasillar: crónica, narrativa, ficción y autobiografía se entrelazan en un texto que late como pogo en Cosquín. Un recorrido emotivo por la adolescencia de quienes nacieron en los 80, se criaron en los 90, y llegaron a la adultez en un país al borde del colapso. El libro es un retrato generacional que recuerda el “no tenemos nada, pero nos tenemos entre nosotros”, en una época sin celulares, donde para ver a un amigo se tocaba el timbre, no el botón de “enviar”, aquella época donde esos amigos se iban a Buenos Aires “a ver si la pegaban”, de irse de Buenos Aires a otro continente incluso, buscando escapar un futuro poco deslumbrante mientras seguían atrapados en el barrio.
La obra, escrita por Gustavo Robles, editada por María José Bovi y publicada por la editorial Medioambiente, está organizada como si fuera un disco doble, con cada capítulo pensado como parte de un setlist que va de Sui Generis a Callejeros, de Tucumán a Cemento, del pogo a la introspección. A lo largo del libro, se incluyen códigos QR que permiten acceder a videos y música, haciendo de esta publicación una experiencia multimedia que combina narración con archivo vivo.
Pero sobre todo, el libro no pierde de vista su raíz federal. A diferencia de la mirada porteño-céntrica que domina gran parte del relato del rock argentino, Relatos del Cruel Rock reivindica el punto de vista del “interior”: los viajes con medio peso, los rolingas mezclados con metaleros, los pibes que no encajaban en ninguna “tribu” pero igual hacían pogo como ya no se ve.
Con una voz que incomoda a algunos y emociona a otros, Gustavo y Junior han logrado construir no solo una comunidad virtual, sino también un relato propio, donde el rock no es solo música, sino memoria, identidad y resistencia.
Tene en cuenta que podes acceder a la preventa hasta el 6 de Junio, para ello podes escribirle directamente a su Instagram.
Este 7 de junio, esa historia se vuelve libro. Y tenemos la suerte de que empiece en Tucumán.

