La medida que elimina las retenciones fue largamente reclamada por la UIA y busca fortalecer a las manufacturas argentinas frente a la competencia externa y reactivar un sector clave de la economía.
El Gobierno nacional se prepara para eliminar las retenciones a la exportación de unos 1.000 productos industriales, en una decisión que apunta a mejorar la competitividad de la industria argentina en los mercados internacionales. El decreto ya está redactado y podría publicarse en el Boletín Oficial en los próximos días, según confirmaron fuentes oficiales.
La iniciativa responde a un reclamo histórico de la Unión Industrial Argentina (UIA), que desde hace años advierte sobre el impacto negativo de los derechos de exportación (DEX) en la producción manufacturera. En un contexto de caída de la demanda interna y creciente competencia de productos importados, la medida llega como un impulso clave para reactivar un sector golpeado.
Un alivio para la industria exportadora
Actualmente, muchas Manufacturas de Origen Industrial (MOI) tributan un 3% en concepto de retenciones, aunque hay sectores con alícuotas más altas, como el automotriz, aluminio y petroquímica, que alcanzan el 4,5%. Si bien estos últimos quedarán fuera de esta primera etapa de eliminación por su mayor peso fiscal, el alivio llegará a una porción significativa de la producción industrial.
“Eliminar las retenciones es una señal positiva. Nadie en el mundo cobra impuestos para exportar”, había advertido un dirigente de la UIA. Según un informe reciente de la entidad, la Argentina es uno de los pocos países que grava con DEX los productos con valor agregado, lo que desalienta la producción industrial orientada a mercados externos.
La medida también apunta a revertir una tendencia preocupante: la caída sostenida de las exportaciones industriales desde su pico en 2011 (USD 28.790 millones) hasta los USD 22.053 millones registrados en 2024. A esto se suma la reducción de la base de empresas exportadoras y las demoras en los reintegros impositivos, que muchas veces no alcanzan a compensar las cargas fiscales que enfrentan las compañías.
Competitividad y valor agregado
En un escenario global donde varios países están elevando sus barreras arancelarias, la quita de retenciones busca darle a la industria local mejores condiciones para competir. Además, representa un incentivo a la agregación de valor dentro del país, al mejorar la rentabilidad de las exportaciones manufactureras y estimular el desarrollo de toda la cadena productiva.
Aunque el Gobierno optó por mantener los derechos en los sectores más exportadores para no comprometer el superávit fiscal, fuentes oficiales no descartan avanzar más adelante en una ampliación de la medida. Por ahora, se priorizó reducir la carga impositiva sobre productos industriales con menor volumen de exportación pero alto potencial de crecimiento.
Con esta decisión, el Ejecutivo busca un equilibrio entre disciplina fiscal y promoción productiva. Y al mismo tiempo, sienta las bases para un modelo de desarrollo más competitivo, que apoye la salida exportadora como motor clave para la recuperación económica del país.
