En una medida que promete intensificar el debate político en Argentina, ingresó al Congreso el proyecto de ley para la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). La iniciativa es promovida por el vicejefe de Gabinete, Lisandro Catalán, quien ha sido uno de los principales impulsores de esta propuesta.
El proyecto argumenta que la eliminación de las PASO busca simplificar el proceso electoral, reducir los costos asociados y evitar la “duplicidad innecesaria” de elecciones, especialmente en un contexto de ajuste económico y reclamos sociales por mayor eficiencia en el gasto público. Según Catalán, “las PASO han perdido su objetivo inicial de garantizar competencia interna en los partidos políticos, transformándose en una herramienta burocrática y costosa”.
Reacciones en el ámbito político
La presentación del proyecto generó divisiones inmediatas. Desde sectores de la oposición, ya se han alzado voces críticas que consideran que la eliminación de las PASO podría limitar la participación ciudadana y reforzar la concentración de poder en las cúpulas partidarias. Sin embargo, desde el oficialismo, aseguran que la medida responde a un clamor social por modernizar y racionalizar el sistema electoral.
El debate promete ser intenso en ambas cámaras, con implicancias directas para el calendario electoral de 2025 y el escenario político futuro del país.
Un tema de amplio interés nacional
La eliminación de las PASO ha sido un tema recurrente en la agenda pública durante los últimos años. Mientras algunos sectores celebran la posibilidad de un cambio, otros advierten sobre los riesgos para la transparencia y la legitimidad de los procesos democráticos.
Con este proyecto, el Congreso se enfrenta a una de las discusiones más relevantes de la temporada legislativa, en un momento clave para el diseño del futuro político e institucional del país.
