Mauro Icardi siempre genera polémica, tanto dentro como fuera del campo. Y esta vez lo hizo en el terreno de juego para su equipo, el Galatasaray, que se enfrentaba este domingo al Kasimpasa en la Liga de Turquía en un partido decisivo para mantenerse en lo más alto de la tabla de posiciones. El equipo de Icardi logró una victoria por 4 a 3, en un partido donde vivió una jornada increíble llena de altibajos.
El encuentro empezó con un buen inicio para el Galatasaray con el gol de Dries Mertens a los 14 minutos del primer tiempo. Sin embargo, después del gol del belga con pasado en Nápoles, llegó el empate del Kasimpasa gracias a un autogol de Icardi. El delantero argentino tuvo mala suerte, ya que la pelota rebotó en su cuerpo en un tiro de esquina y se introdujo en su propia portería.
Al comienzo del segundo tiempo, Icardi se redimió del autogol al marcar de cabeza el 2 a 1 parcial y así darle la victoria a su equipo. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que el equipo local logró empatar nuevamente. A falta de 13 minutos para el final del partido, Kasimpasa se adelantó y se puso 3 a 2. Pero el desenlace estuvo lleno de incidentes con Icardi como protagonista.
El equipo local sufrió una expulsión de un jugador, Claudio Winck, y el Galatasaray tuvo un penal a favor, que Icardi falló. Lejos de desanimarse, el argentino siguió intentándolo y unos minutos después anotó otro gol. Nuevamente de cabeza y para empatar 3 a 3. Pero habría más. En el tiempo añadido, Carlos Vincius marcó el gol final para Galatasaray, dejando el marcador en 4 a 3.
Con esta victoria, el equipo de Icardi logra respirar y volver a distanciarse de sus perseguidores en la tabla de posiciones. Galatasaray lidera con 81 puntos, cinco más que su rival más cercano, el Fenerbahce, que tiene 76 puntos en 29 partidos, uno menos que Galatasaray. Quedan ocho jornadas para definir quién se consagra campeón.
