Tres años después de ser clausurado por peligro de derrumbe, el Mercado del Norte está prácticamente listo para volver a abrir sus puertas. Los tucumanos y tucumanas ya pueden contemplar su nueva fachada.
En esta primera etapa, se habilitarán 16 locales comerciales en los frentes de calles Maipú y Mendoza, con su emblemático reloj en pleno funcionamiento, informaron desde la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.
Los trabajos le devolvieron el brillo original de la época de su inauguración en 1939, afirman.
Un poco de historia…
Nació en 1830 como Mercado Frigorífico Central o Mercado del Algarrobo, ubicado en entre las calles Maipú, Córdoba, Mendoza y Junín de San Miguel de Tucumán.
Producto de la llegada de la inmigración al suelo Tucumán, el abasto de frutas, verduras y carnes de la provincia fue convirtiéndose en el epicentro social de la capital tucumana.
El intendente Manuel Martínez, en 1904, encaró un exaustivo proceso de reforma del edificio. En 1939 el edificio fue nuevamente modificado con el estilismo arquitectónico europoizante que aun hoy conserva, propio de la época.
Desde 1880 hasta 1960 llegaron en masa migrantes del contienen europeo y de medio oriente. La mayoría vino acompañada por sus familias y se radicaron en la capital tucumana. Ellos fueron los que supieron motorizar el Mercado, dándole su distintivo de aromas y sabores nuevos y de calidad. Frutas, verduras y carnes producidas en la provincia que eran alimentos de primera necesidad para los tucumanos.
Entre los comerciantes ilustres del Mercado del Norte destaca el señor Pinto que tenía una verdulería, el carnicero Altieri y el avicultor Rojkés.
Fue un sitio que durante buena parte del siglo XX se convirtió en epicentro social de los tucumanos. Es considerado hoy como uno de los componentes principales del patrimonio arquitectónico provincial, gracias a la Ley Provincial de Protección Patrimonial número 7.573.
