Hoy se cumple un mes desde que Javier Milei asumió la presidencia de Argentina. Durante este período, impulsó una serie de medidas a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y un extenso proyecto de ley, llevando a cabo una reforma estructural del Estado. Estas acciones incluyeron la derogación y modificación de normas en áreas económicas, políticas, laborales, tributarias y penales. Además, se implementó una significativa devaluación del peso frente al dólar, generando un impacto en el aumento de los precios de productos de consumo básico para la población.
El 10 de diciembre, al pronunciar su primer discurso como presidente después de recibir los atributos de jefe de Estado de manos del saliente mandatario Alberto Fernández y de la entonces vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el Congreso Nacional, Milei expresó: “Comienza una nueva era en Argentina”.
Milei dijo al asumir que a partir de ese momento daba por terminada “una larga y triste historia de decadencia y declive” en el país, aunque para lograrlo, subrayó, no había “alternativa posible” que aplicar medidas de “ajuste” y “shock” que iban a impactar “de modo negativo sobre el nivel de actividad económica, el empleo, los salarios reales y la cantidad de pobres e indigentes”, que según el último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) componen el 44,7% y el 9,6% de la población del país. “Nos han dejado plantada una hiperinflación. Vamos a luchar con uñas y dientes para erradicarla”, explicó.
Si bien en el corto plazo la situación económica y social iba a “empeorar”, Milei aseguró que los “frutos del esfuerzo” de la sociedad iban a verse reflejados sobre las bases de un “crecimiento sólido y sostenible en el tiempo”.
En su primera semana al frente del país, Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo -cuya designación recién hizo oficial pocos días antes de la asunción, tras su paso como funcionario durante la presidencia de Mauricio Macri-, aplicaron una devaluación del 120% de la moneda nacional frente a la cotización oficial del dólar estadounidense, que trepó hasta los $800.
La medida redujo del 170 al 30% la brecha cambiaria con otras cotizaciones del dólar, pero derivó en un fuerte aumento de precios, principalmente de los productos de primera necesidad de la población.
El 20 de diciembre, apenas diez días después de asumir la presidencia, Javier Milei anunció a través de un mensaje transmitido por cadena nacional, acompañado por su gabinete, los detalles del DNU 70/2023. Este decreto, emitido sin debate parlamentario, derogó diversas leyes, eliminó regulaciones económicas y financieras, permitió la privatización de empresas públicas y estableció más de 360 medidas, incluyendo reformas laborales y en el sistema de salud.
Este DNU fue objeto de controversia judicial, con varios fallos que respaldaron reclamos de distintos sectores, como la CGT, que protestó frente a los Tribunales y anunció una huelga para el 24 de enero.
Poco después de la firma del DNU 70/2023, el presidente presentó el proyecto de “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos” en la Cámara de Diputados. Esta iniciativa busca declarar la emergencia pública en diversas áreas hasta el 31 de diciembre de 2025, con la posibilidad de prorrogar por dos años más. El proyecto, que consta de más de 600 artículos, incorpora medidas ya contempladas en el DNU, así como cambios en aspectos electorales, como la derogación de las PASO, y penales, como la imposición de penas de prisión para quienes obstaculicen servicios públicos a través de protestas y bloqueos de caminos y rutas.
Tanto el DNU como la llamada “Ley ómnibus” -entre ambos contemplan casi un millar de artículos- se encuentran bajo estudio del Congreso Nacional.
