Ezequiel “Pocho” Lavezzi arribó este jueves a Argentina en un avión sanitario procedente de Punta del Este, tras verso involucrado en un incidente confuso que lo llevó a ser hospitalizado con heridas.
En este contexto, ha surgido preocupación en el círculo cercano de Pocho Lavezzi por su salud mental, según informó en el programa “Mañanísima” de El Trece.
Estefi Berardi detalló: “La familia de Lavezzi prefiere no brindar demasiada información, lo cual es comprensible. Lo que me comunican es que él estaba muy alterado y nervioso, condiciones que también presentaba al llegar al sanatorio Cantegrill. Sufrió una fractura en el omóplato y en la actualidad tiene el brazo inmovilizado”. Además, mencionó que no llevaba consigo su teléfono móvil y que varios amigos intentaron contactarlo directamente, pero los mensajes quedaron con una sola tilde, indicando que el celular no estaba activado o estaba en modo avión. “Esto también es producto del estado de nerviosismo en el que llegó, estaba bastante alterado”, subrayó la panelista.

Por su parte, Lucas Bertero señaló: “Estamos hablando de un tema relacionado con la salud mental. No está atravesando un buen momento desde hace un tiempo considerable. Si bien se sabía, no era de conocimiento público”. Majo Martino, al referirse a la salud del exfutbolista de 38 años, expresó: “Estamos hablando de un tema de excesos. Hablé con un amigo cercano de Pocho y están muy preocupados por su salud mental, ya que se encuentra inmerso en un círculo difícil de abandonar”. Martino insistió en que Pocho se encontraba en Punta del Este, un lugar asociado con excesos, y recordó el caso de Maradona hace 24 años, quien también terminó en el Cantegrill por situaciones similares. “Es un lugar donde él se permite relajarse y hacer muchas cosas. Comenzó a las seis de la tarde y terminó a las cinco de la mañana”, agregó.
Berardi agregó: “Según información proporcionada por el sanatorio, él llegó con la fractura en el omóplato, pero también tenía algunas pequeñas lesiones que, potencialmente, podrían ser de arma blanca. No eran tumbas, eran superficiales”. Martino concluyó diciendo que lo que realizó en la clínica fue principalmente un proceso de desintoxicación para ayudar a recuperarse.
