El aumento de las temperaturas y las lluvias previstas para los próximos meses podrían generar condiciones favorables para una mayor presencia del mosquito.
El fenómeno de El Niño podría modificar la temporada de dengue en Tucumán. El aumento de las temperaturas y la posibilidad de mayores precipitaciones durante los próximos meses generarían condiciones favorables para la reproducción del mosquito, según advirtió Miguel Ferre Contreras, secretario ejecutivo médico del Siprosa.
El funcionario aclaró que actualmente no existe circulación sostenida del virus en la provincia. Sin embargo, explicó que el escenario climático podría prolongar el período en el que se registran condiciones favorables para la presencia del mosquito Aedes aegypti.
“Se prevé que vamos a tener un aumento inusitado de las temperaturas”, señaló Ferre Contreras. Según explicó, durante octubre podrían registrarse valores térmicos que habitualmente corresponden a enero, lo que extendería el período propicio para el desarrollo del mosquito.
A esto se suma la posibilidad de un incremento de las lluvias. La acumulación de agua en recipientes, patios y jardines constituye otro factor que favorece la reproducción del insecto.
De qué dependerá la circulación del virus
Desde el Siprosa evitaron anticipar cómo será concretamente la próxima temporada. Ferre Contreras señaló que todavía no se puede determinar qué tipo de virus circulará y remarcó que la evolución epidemiológica dependerá también de lo que ocurra en otros países y provincias.
En particular, mencionó la situación sanitaria de Brasil, Paraguay y Bolivia, además de la evolución del dengue en Salta y Jujuy. El movimiento turístico y los viajes de los tucumanos también pueden influir.
Habitualmente, explicó, la circulación local puede comenzar a partir de un caso importado: una persona que contrae la enfermedad fuera de Tucumán regresa a la provincia y, si es picada por un mosquito, puede iniciar una cadena de transmisión.
La principal medida de prevención
Ante este escenario, Salud insistió en la necesidad de reducir la cantidad de mosquitos. Para eso, recomendó revisar jardines, patios y fondos y eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua.
“La primera medida de prevención contra el dengue es disminuir la población de mosquito”, sostuvo Ferre Contreras. Y remarcó que, aunque no es posible controlar las temperaturas ni evitar las lluvias, sí se puede actuar sobre los recipientes donde se acumula agua.
El Ministerio de Salud también realizó durante el invierno tareas preventivas en sectores de la provincia donde históricamente se registró mayor presencia de mosquitos y más casos de dengue. El funcionario destacó además la necesidad de coordinar las acciones entre los municipios y la comunidad.
Qué se sabe sobre la vacuna
Ferre Contreras también aportó una actualización sobre la protección de la vacuna contra el dengue. Según explicó, actualmente existe evidencia de que quienes completaron el esquema cuentan con anticuerpos protectores durante un período de hasta siete años.
Ese dato amplía las estimaciones iniciales, que ubicaban la persistencia de los anticuerpos en alrededor de cuatro años o cuatro años y medio.
