El motociclista fue atacado a tiros en noviembre de 2024 durante una persecución. El tribunal consideró acreditada la participación de los cuatro imputados y dictó la pena máxima.
La Justicia tucumana condenó este viernes a prisión perpetua a los cuatro acusados por el homicidio de José Luis Salvatierra, quien murió después de haber recibido cuatro disparos durante una persecución ocurrida en noviembre de 2024.
El tribunal, integrado por Guido Cattáneo, Guillermo Di Lella e Isabel Méndez, resolvió por unanimidad hacer lugar a la acusación presentada por el Ministerio Público Fiscal. Franco David “Apo” González y Juan Héctor “Chavito” González fueron considerados coautores, mientras que David Enrique “Chala” González y Marcos David Agüero fueron condenados como partícipes necesarios.
Los cuatro fueron responsabilizados por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de un arma de fuego. Hasta que la sentencia quede firme, los condenados continuarán bajo prisión preventiva, cuya prórroga había sido solicitada por la Fiscalía.
La persecución que terminó en un ataque a tiros
El hecho ocurrió el 9 de noviembre de 2024, alrededor de las 10.30. Salvatierra circulaba junto a su pareja en una motocicleta Keller 110 cc por calle Alfonsina Storni.
Según la reconstrucción de la Fiscalía, al pasar frente a una vivienda ubicada al 400, la pareja se cruzó con los cuatro acusados, quienes se movilizaban en dos motocicletas. Uno de ellos habría increpado a Salvatierra y, cuando la víctima continuó su marcha, comenzó una persecución.
El seguimiento terminó en la esquina de avenida San Ramón y Justo de la Vega. Allí, Salvatierra perdió el control de la motocicleta y cayó junto a su pareja.
La acusación sostiene que los hermanos González descendieron de los vehículos. Cuando Salvatierra intentó escapar corriendo, “Apo” habría utilizado un arma de fuego y efectuado cuatro disparos que impactaron en distintas partes del cuerpo de la víctima. Al mismo tiempo, “Chavito” habría apuntado con otra arma hacia la mujer que acompañaba a Salvatierra.
Según la Fiscalía, Agüero y “Chala” permanecieron junto a las motocicletas y cumplieron un rol destinado a facilitar el ataque y la posterior huida.
Qué valoró el tribunal
Durante el juicio, los jueces tuvieron especialmente en cuenta los testimonios incorporados al debate y las imágenes de cámaras de seguridad que registraron parte de la persecución y la posterior fuga.
En su alegato de cierre, el auxiliar de fiscal Miguel Fernández había sostenido que existió una planificación previa del ataque. Para la Fiscalía, los cuatro imputados actuaron con un objetivo común y cada uno tuvo una función determinada.
“Apo” y “Chavito” fueron señalados como quienes tuvieron intervención directa en los disparos, mientras que “Chala” y Agüero fueron considerados partícipes necesarios por las tareas que, según la acusación, realizaron durante el ataque y al momento de escapar.
Salvatierra fue trasladado al Hospital Padilla después de recibir los disparos. Permaneció internado durante más de dos semanas y murió el 27 de noviembre de 2024 como consecuencia de las lesiones provocadas por los proyectiles.
El pedido de la familia
Antes de que se conociera la sentencia, el padre de Salvatierra habló ante los jueces y pidió justicia por su hijo.
“Mi hijo era una muy buena persona. Dejaron sin un padre a tres hijos”, expresó el hombre.
Con el fallo unánime, los cuatro acusados recibieron la pena máxima prevista para el delito por el que fueron juzgados. Las condenas quedarán sujetas a las instancias de revisión correspondientes hasta que adquieran firmeza.
