El espacio libertario presentó los principales lineamientos de un eventual programa de gobierno. Plantea reducir cerca de un 25% el gasto provincial, reorganizar ministerios, digitalizar trámites y revisar la superposición de funciones entre la Provincia y los municipios.
La Libertad Avanza comenzó a delinear su propuesta para Tucumán con una premisa que atraviesa buena parte de su programa económico: antes de pensar en subir o bajar impuestos, el Estado debe revisar cuánto gasta y cómo utiliza sus recursos.
Así lo explicó Nahuel Ríos, licenciado en Economía y referente del espacio, quien detalló los principales puntos de una reforma que busca reducir aproximadamente un 25% el gasto del presupuesto provincial. El planteo surge, según explicó, del análisis de las partidas presupuestarias y de las funciones que actualmente cumplen los distintos organismos.
“No es una cuestión de decir que se va a bajar por sí, sino que primero hay que hacer una reducción del gasto público”, sostuvo Ríos.
La propuesta no apunta, según el dirigente, a recortar las funciones consideradas esenciales. El espacio identifica como prioridades la protección de la vida y la propiedad, la seguridad, la Justicia, la educación y la salud. De acuerdo con su análisis, esas áreas concentran aproximadamente la mitad del presupuesto provincial.
“Lo que nosotros estamos planteando es como base un 50% del presupuesto”, explicó, en referencia a los recursos que deberían quedar destinados a esas funciones centrales.
Menos ministerios y una estructura más integrada
Uno de los ejes de la reforma es modificar la estructura del Poder Ejecutivo y reducir la cantidad de ministerios. Ríos tomó como referencia el esquema implementado a nivel nacional y planteó la posibilidad de concentrar áreas que actualmente funcionan de manera separada.
Entre las alternativas mencionó una estructura similar a un Ministerio de Capital Humano, que permita coordinar políticas de educación, salud y asistencia social bajo una misma conducción.
“Sería lógico que una sola persona, en este caso un ministro de Capital Humano, pueda pensar en términos de educación, pueda pensar en términos de salud y hasta incluso en términos de asistencia social”, afirmó.
Según el economista, la actual división puede generar una disputa por los recursos entre diferentes ministerios. La propuesta libertaria busca reemplazar esa lógica por una planificación conjunta y con mayor coordinación.
También planteó revisar la separación entre las áreas de Economía, Producción e Infraestructura. Desde su perspectiva, las obras deberían estar vinculadas directamente con una estrategia de desarrollo productivo.
El Estado, desde el celular
La digitalización es otro de los pilares del proyecto. Ríos consideró que buena parte de los trámites que actualmente requieren la presencia física de los ciudadanos podrían realizarse de manera remota.
“No es concebible en algún punto que nosotros en el año 2026 tengamos que hacer algún tipo de trámite en cualquier nivel del Estado haciéndolo de forma presencial”, cuestionó.
La propuesta contempla avanzar con la digitalización tanto en la administración provincial como en municipios y comunas. El objetivo sería reducir tiempos y costos, además de disminuir el volumen de documentación que debe gestionar el Estado.
El propio Ríos reconoció que para alcanzar ese objetivo será necesario mejorar la conectividad en distintos puntos del interior tucumano.
Qué cambiaría en la Legislatura
El espacio también propone revisar los gastos vinculados con la Legislatura, aunque Ríos aclaró que esto no significa necesariamente reducir la cantidad de bancas.
El análisis estaría concentrado en la estructura que rodea a la actividad legislativa: asesores, empleados y otros recursos destinados al funcionamiento del Poder Legislativo.
“Yo estudio temas de presupuesto de Tucumán hace 10 años y, por ejemplo, nunca pude conseguir el número final de cuántas personas trabajan en la Legislatura”, señaló.
Para el dirigente, la discusión debería incluir también un mayor acceso a la información sobre el uso de los recursos públicos.
Provincia y municipios: evitar gastos duplicados
Otro de los puntos de la reforma es delimitar con mayor precisión las responsabilidades de cada nivel del Estado. Ríos puso como ejemplo el área de seguridad y la aparición de guardias municipales ante determinadas falencias provinciales.
Desde su perspectiva, cuando distintos organismos comienzan a desarrollar funciones similares, aumenta el gasto estatal sin necesariamente mejorar la prestación.
“Si nosotros empezamos a duplicar funciones, empezamos a agrandar el Estado como tal”, sostuvo.
La propuesta busca, en ese sentido, determinar qué tareas corresponden a la Provincia y cuáles a los municipios para evitar superposiciones.
Primero reducir el gasto, después bajar impuestos
La reforma del Estado está directamente vinculada con otro de los objetivos de La Libertad Avanza: reducir la presión tributaria sobre la actividad privada.
Ríos sostuvo que una baja de impuestos debe estar acompañada por una reducción previa del gasto. Entre los tributos que el espacio cuestiona aparece Ingresos Brutos, por su impacto sobre la actividad económica.
La intención es avanzar hacia un esquema impositivo más sencillo y con menor presión sobre quienes producen, invierten y generan empleo.
El referente libertario consideró que Tucumán debería apuntar a ampliar el sector privado y generar nuevas oportunidades laborales. En ese sentido, estimó que unas 100.000 personas se encuentran actualmente en situación de desempleo o subempleo y planteó potenciar actividades vinculadas con los servicios y el perfil logístico de la provincia.
Más inversión privada para la obra pública
La propuesta también plantea modificar la forma en que se financian determinadas obras de infraestructura. Para Ríos, algunos proyectos podrían quedar en manos de empresas privadas mediante sistemas de concesión.
Como referencia mencionó el modelo utilizado en Chile: una empresa podría financiar una obra, como la construcción de una ruta, y recuperar posteriormente la inversión mediante el cobro de un peaje.
El economista admitió, sin embargo, que no todas las obras tendrían atractivo suficiente para el sector privado. Entre ellas ubicó las destinadas a prevenir inundaciones, que por sus características deberían continuar bajo responsabilidad estatal.
En este punto también cuestionó la ejecución de las partidas destinadas a infraestructura y señaló que, en algunos casos, el problema no sería únicamente la disponibilidad de recursos sino que las obras presupuestadas finalmente no se concretan.
Qué pasaría con los empleados públicos
Uno de los puntos que genera mayor interrogante dentro de una reforma orientada a reducir el gasto es el futuro de los empleados estatales.
Ríos buscó diferenciar entre quienes cumplen funciones esenciales y quienes forman parte de estructuras administrativas que, según la propuesta, podrían reorganizarse.
“Empleado público es un policía, es un docente, es un médico que está dentro de los hospitales públicos”, afirmó.
Por eso, el planteo libertario sostiene que seguridad, educación y salud deben permanecer entre las prioridades del Estado. El foco de la reducción estaría puesto en organismos, estructuras administrativas y funciones que puedan reorganizarse para disminuir costos.
La lógica general de la propuesta es que un Estado más acotado y eficiente permita liberar recursos para reducir impuestos y generar mejores condiciones para la inversión privada y el empleo.
“Lo que queremos es un Estado razonable para lo que se plantea”, resumió Ríos.
