Dos fiscales investigan una serie de tiroteos, amenazas y exhibiciones de armamento que podrían estar vinculados con la disputa territorial entre grupos relacionados con Javier “Chuky” Casanova y Santiago “Cara i’ Gota” Villafañe.
El barrio Oeste II, en San Miguel de Tucumán, volvió a quedar en el centro de la escena por una serie de episodios violentos que habrían recrudecido durante las últimas semanas. Balaceras, amenazas y fotografías de personas exhibiendo armas de grueso calibre son ahora analizadas por la Justicia.
Los investigadores intentan determinar si los hechos están relacionados con el enfrentamiento entre sectores vinculados a Javier “Chuky” Casanova y Santiago “Cara i’ Gota” Villafañe, una disputa que lleva varios años y que tendría como trasfondo el control de puntos de venta de drogas y distintas alianzas territoriales.
Una de las principales hipótesis apunta al posible regreso de Casanova al barrio. El hombre obtuvo el arresto domiciliario en una causa federal por tenencia de estupefacientes y debía cumplir la medida en una vivienda de Oeste II, con monitoreo electrónico y restricciones de circulación.
Balaceras y amenazas
En las últimas semanas se denunciaron disparos y ataques contra viviendas que estarían vinculadas con integrantes de los grupos enfrentados. Los peritos analizan las vainas encontradas en las distintas escenas para establecer si las mismas armas fueron utilizadas en más de un ataque.
También se incorporaron a la investigación fotografías y videos publicados en redes sociales donde jóvenes aparecen exhibiendo armas de grueso calibre. Para los pesquisas, esas publicaciones podrían formar parte de una estrategia de intimidación y demostración de poder de fuego frente al grupo rival.
La Justicia busca identificar a quienes aparecen en las imágenes, determinar dónde fueron realizadas las grabaciones y establecer si las armas son auténticas.
Un conflicto con antecedentes
La disputa ya dejó varios episodios violentos. En enero de 2025, Leandro “Cantina” Álvarez recibió varios disparos y los investigadores secuestraron 29 vainas calibre 9 milímetros en la escena. La víctima habría estado vinculada al sector de Villafañe.
Otro antecedente ocurrió en noviembre de 2022, cuando Daniel Omar “Fierrito” Luna murió durante un enfrentamiento armado en la zona de Perú al 4.200. En el lugar fueron halladas 31 vainas servidas. Villafañe fue posteriormente imputado en esa causa, aunque su defensa negó su participación.
En enero de 2024 también fue asesinado Braian “Chiripa” Vélez, de 23 años, quien habría tenido vínculos con el sector relacionado con Casanova.
Preocupación entre los vecinos
La nueva escalada de violencia genera temor entre los habitantes de Oeste II. Algunas familias aseguran que evitan permanecer en las calles durante la noche y mantienen a los menores dentro de sus viviendas cuando escuchan detonaciones.
Mientras avanzan las pesquisas, los fiscales buscan establecer si los últimos ataques responden a una nueva escalada de la disputa y, particularmente, si el regreso de Casanova al barrio tuvo alguna incidencia.
El análisis de las armas, las vainas, los videos y los testimonios será clave para determinar quiénes participaron de las balaceras, si existieron órdenes impartidas desde fuera del lugar y si detrás de los episodios existe una estructura organizada vinculada al narcomenudeo.
