El Gobierno nacional continúa trabajando en una reforma tributaria que incluirá la eliminación progresiva del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, conocido como impuesto al cheque. La iniciativa forma parte del paquete de reformas económicas que impulsa la administración de Javier Milei y busca reducir la carga impositiva sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.
El proyecto, que será enviado al Congreso antes de 2027, contempla un esquema de implementación gradual para evitar un impacto brusco sobre la recaudación fiscal y mantener el superávit como uno de los principales objetivos de la política económica.
Cómo sería la eliminación del impuesto
Según trascendió, el mecanismo previsto permitirá que el monto abonado por el impuesto al cheque pueda utilizarse cada vez en mayor proporción como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias.
La intención del Gobierno es avanzar progresivamente hasta que el 100% del tributo pueda ser computado de esa manera y, posteriormente, eliminarlo por completo hacia 2028, siempre que las condiciones económicas y fiscales lo permitan.
La propuesta es impulsada por el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, junto con la Secretaría de Hacienda, y forma parte de una reforma tributaria de mayor alcance destinada a simplificar el sistema impositivo.
Un impuesto considerado distorsivo
El impuesto al cheque grava actualmente los débitos y créditos bancarios con una alícuota del 0,6% sobre cada movimiento, lo que representa una carga total del 1,2% sobre las operaciones realizadas dentro del sistema financiero.
Diversos economistas sostienen desde hace años que este tributo incrementa el costo de las transacciones, desalienta la bancarización y encarece la actividad económica, por lo que su eliminación ha sido reclamada en distintos sectores productivos y empresariales.
Un esquema similar al aplicado con las retenciones
La estrategia oficial prevé aplicar un cronograma similar al utilizado para la reducción de los derechos de exportación. En lugar de eliminar el impuesto de manera inmediata, el Gobierno busca avanzar por etapas para preservar el equilibrio fiscal.
Desde el Ministerio de Economía señalan que el objetivo es continuar reduciendo la presión tributaria de forma gradual, acompañando la consolidación del programa económico y evitando generar desequilibrios en las cuentas del Estado.
Menor presión impositiva y equilibrio fiscal
La eliminación del impuesto al cheque forma parte de la estrategia del Gobierno para avanzar hacia un sistema tributario con menos impuestos considerados distorsivos y con reglas que favorezcan la inversión, la producción y el empleo.
Desde la administración de Javier Milei sostienen que la reducción de la carga tributaria solo es posible en un contexto de equilibrio fiscal, por lo que la baja de impuestos continuará implementándose de manera gradual y en función de la evolución de la economía y de la recaudación.
De aprobarse la reforma en el Congreso, el impuesto al cheque iniciaría un proceso de eliminación progresiva que se extendería durante los próximos años, en línea con el programa económico que impulsa el Gobierno nacional.