El viceministro de Economía de la Nación, José Luis Daza, aseguró que la Argentina “está dejando atrás un modelo de fracaso” y sostuvo que la economía ingresó en una etapa de “equilibrio virtuoso”, durante su exposición en el Foro Estratégico del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) región NOA.
El evento se desarrolló en Yerba Buena y reunió a empresarios y referentes del sector financiero. Allí, el funcionario defendió el programa económico impulsado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, destacando que el país atraviesa una transición desde una etapa defensiva hacia una de crecimiento proyectado.
Durante su exposición, Daza afirmó que el modelo económico aplicado durante las últimas décadas “llevó a la Argentina a una situación crítica”, y remarcó que las reformas actuales buscan revertir ese proceso. En ese sentido, destacó el ajuste fiscal implementado por el Gobierno, al que calificó como uno de los más significativos a nivel global por la magnitud de la reducción del gasto en términos reales.
El viceministro señaló que, tras un contexto complejo durante 2025 —caracterizado por tensiones financieras y políticas—, la economía comenzó a mostrar señales de estabilización a partir de enero. Según explicó, la caída de las tasas de interés de corto y largo plazo refleja una mejora en las condiciones macroeconómicas y en la percepción de los mercados.
En relación con la inflación, uno de los principales focos de preocupación, Daza indicó que las expectativas a un año se ubican en torno al 22%, lo que, a su criterio, evidencia que están “ancladas”. Asimismo, sostuvo que el proceso de desaceleración inflacionaria continuará en la medida en que se mantengan las políticas fiscal y monetaria vigentes.
El funcionario también hizo referencia a lo que definió como una “obsesión por el corto plazo” en la Argentina, señalando que ese enfoque dificulta observar las tendencias de fondo. En ese marco, planteó que las variaciones mensuales de inflación no modifican la dirección general del proceso económico si se sostienen las medidas adoptadas.
Otro de los puntos abordados fue la acumulación de reservas. Daza destacó que durante el primer trimestre el Banco Central compró alrededor de U$S 4.500 millones, lo que consideró una señal positiva frente a cuestionamientos previos sobre la capacidad de intervención en el mercado cambiario.
En línea con la estrategia del equipo económico, el viceministro afirmó que se trabaja en la reducción del “costo argentino” mediante baja de impuestos y desregulación, con el objetivo de incentivar inversiones y generar empleo. En ese sentido, sostuvo que el programa económico “comienza a consolidarse” como resultado de un conjunto de medidas estructurales.
Finalmente, Daza expresó una visión optimista sobre el mediano plazo, al destacar el potencial del capital humano argentino y las condiciones macroeconómicas proyectadas para los próximos meses. Según planteó, de sostenerse el rumbo actual, el país podría encarar un período de crecimiento en el horizonte de uno a tres años.
