Aerolíneas Argentinas alcanzó por segunda vez consecutiva un superávit operativo de US$112,7 millones y operó sin transferencias del Estado, marcando un hito en su gestión financiera.
Aerolíneas Argentinas registró en 2025 un logro histórico: cerró el ejercicio fiscal con un superávit operativo de US$112,7 millones, casi el doble de lo alcanzado en 2024, y sin requerir subsidios del Estado Nacional. Este resultado representa un avance significativo respecto de años anteriores, cuando la aerolínea estatal operaba con pérdidas crónicas y dependía de aportes estatales para sostener su funcionamiento.

Según los datos difundidos por la propia compañía, 2025 se consolidó como el segundo año consecutivo con saldo positivo en sus cuentas, aunque el hecho más destacado fue que Aerolíneas Argentinas no solicitó ningún tipo de transferencia del Tesoro, algo que no ocurría desde su reestatización en 2008. Entre 2008 y 2023, la empresa había registrado pérdidas operativas promedio de alrededor de US$400 millones anuales y había demandado del Estado más de US$8.000 millones en subsidios y transferencias.
La facturación total de la aerolínea superó los US$2.220 millones, y los resultados operativos reflejaron mejoras en productividad y eficiencia. La empresa reportó que mantuvo un promedio de 300 vuelos diarios, con un factor de ocupación del 83% y un índice de cumplimiento del 99,4%, transportando más de 12,7 millones de pasajeros a lo largo del año.
Además de dejar atrás la necesidad de subsidios, Aerolíneas Argentinas redujo su deuda bancaria y financiera en un 41%, lo que también contribuyó a mejorar su perfil financiero. Parte de esta estrategia de saneamiento incluyó una optimización de rutas, ajustes de costos y una gestión orientada a la maximización de la rentabilidad.
El presidente y CEO de la compañía, Fabián Lombardo, destacó que estos resultados afianzan la dirección estratégica adoptada en los últimos años, basada en la reducción de costos y la mejora de la eficiencia operativa. En este contexto, la empresa también anunció planes para incorporar nuevas aeronaves con fondos propios, reforzando su flota para futuras operaciones domésticas e internacionales.
Este balance positivo de Aerolíneas Argentinas no solo representa un quiebre respecto de su dependencia histórica de aportes estatales, sino que también abre un nuevo capítulo en la gestión de la línea aérea de bandera, con énfasis en la sostenibilidad financiera y la competitividad en el sector aerocomercial.
