El Hospital de Pediatría Garrahan solicitó formalmente el desafuero de diez dirigentes gremiales con el objetivo de avanzar en su desvinculación, tras los hechos ocurridos en octubre de 2025, cuando se produjo la toma ilegal de las oficinas de la Dirección del establecimiento. Además, la institución informó que otras 29 personas serán sancionadas disciplinariamente por su participación en el episodio.
Según detallaron las autoridades del hospital, la medida apunta a integrantes de los gremios ATE y APyT que encabezaron la ocupación de áreas administrativas clave, lo que derivó en la interrupción del funcionamiento institucional. Durante el episodio, se registraron momentos de tensión y la retención del personal que se encontraba cumpliendo tareas en el lugar.
El conflicto se originó luego de que el Consejo de Administración del hospital resolviera aplicar descuentos salariales por días no trabajados, en el marco de medidas de fuerza previas. Desde la conducción del Garrahan indicaron que la decisión se tomó en cumplimiento de la normativa vigente y de la política de presentismo que rige para todo el personal.
Tras los hechos, la administración del hospital inició actuaciones administrativas internas y elevó el pedido de desafuero para los dirigentes gremiales que cuentan con tutela sindical, requisito legal necesario para avanzar en eventuales despidos. En paralelo, se dispusieron sanciones para otros trabajadores involucrados, cuya gravedad será determinada en el marco de los procedimientos disciplinarios correspondientes.
Desde el Garrahan remarcaron que, pese al conflicto, el hospital continúa funcionando con normalidad y garantizando la atención a los pacientes. También señalaron que el presupuesto de la institución se encuentra asegurado y que se mantienen en marcha distintos proyectos de obras, incorporación de equipamiento y planes de modernización.
El Hospital Garrahan es un centro de referencia nacional y regional en atención pediátrica de alta complejidad. Las autoridades reiteraron que las medidas adoptadas buscan preservar el normal funcionamiento de la institución y el cumplimiento de las normas que regulan la actividad del personal, en resguardo de la prestación del servicio de salud.

