La falta de control volvió a quedar en evidencia en Lomas de Tafí, donde vecinos denunciaron una concentración masiva de motociclistas que convirtió la zona en un escenario de ruido, peligro e intimidación.
Lomas de Tafí fue nuevamente escenario de una noche marcada por el descontrol y la ausencia total de autoridad. Vecinos del sector comprendido entre las avenidas Raúl Alfonsín y Jaldo denunciaron que más de 500 motocicletas se concentraron durante la madrugada del viernes, transformando las calles en una pista de carreras clandestina, sin ningún tipo de control policial ni municipal.
Según los testimonios recogidos, los motociclistas circularon con escapes libres, realizaron maniobras peligrosas y generaron un estruendo constante que impidió el descanso de cientos de familias. El ruido, sumado a la circulación temeraria, provocó un clima de tensión que se extendió durante varias horas.
La situación se tornó aún más grave cuando algunos vecinos intentaron registrar los hechos con sus teléfonos celulares. “Cuando alguien filma, los amenazan. Vivimos con miedo y nadie hace nada”, relató una residente del barrio. De acuerdo a las denuncias, algunos de los motociclistas habrían llegado incluso a exhibir armas de fuego para evitar ser grabados.
A pesar de los reiterados llamados al sistema de Monitoreo y a distintas dependencias policiales, la respuesta oficial fue inexistente. Desde los centros de atención, los vecinos aseguran haber recibido siempre la misma explicación: no hay personal suficiente para intervenir o la magnitud del evento supera la capacidad operativa disponible. Ni la Guardia Urbana Municipal ni la Policía se hicieron presentes en el lugar.
El descontrol también impacta de lleno en la actividad comercial de la zona. Lomas de Tafí se consolidó en los últimos años como un polo gastronómico familiar, pero los ruidos constantes, las picadas y la falta de seguridad están alejando a los clientes y afectando a los comerciantes.
“Esto ya no es una simple molestia. Es un peligro real para quienes vivimos y trabajamos acá”, advirtieron los vecinos, quienes reclaman operativos permanentes y presencia efectiva del Estado para recuperar la tranquilidad del barrio.
Las imágenes del episodio, que se viralizaron rápidamente en redes sociales, volvieron a encender las alarmas en Tafí Viejo. La comunidad exige una intervención urgente y medidas concretas para poner fin a una situación que, denuncian, lleva meses sin control.
