Un hombre oriundo de Monteros, identificado como Fabián Suárez, fue detenido este martes acusado de haber amenazado al gobernador Osvaldo Jaldo a través de publicaciones en redes sociales. La medida fue ordenada por la Justicia tras un informe de las fuerzas de seguridad que detectaron los mensajes y presentaron pruebas en los tribunales monterizos. Durante el procedimiento se secuestraron dispositivos electrónicos que ahora serán peritados.
El hecho encendió nuevamente las alarmas en torno a la seguridad del mandatario, que ya había estado involucrado en otros episodios recientes: el robo de su celular en La Cocha, una intimidación vinculada al condenado Miguel “Miguelón” Figueroa, y un intento de fraude digital utilizando su identidad.
El candidato de La Libertad Avanza, Federico Pelli, expresó su solidaridad con el gobernador Jaldo “a pesar de las diferencias” electorales, pero subrayó que la situación refleja un problema estructural: “Lo que le sucedió al gobernador es lo que muchos ciudadanos de a pie padecen en el día a día, en una provincia con elevados niveles de violencia. Situaciones que no las debe sufrir ni el gobernador ni tampoco ningún tucumano”. Además, recordó que en 2024 Tucumán cerró con la tasa más alta de amenazas del país, con 22.505 hechos registrados, lo que muestra la magnitud de la problemática.
Sin embargo, el caso abrió también un debate sobre el funcionamiento del sistema de seguridad en Tucumán. Críticos remarcaron que mientras los ciudadanos comunes padecen demoras eternas en los controles y mecanismos judiciales, cuando se trata de funcionarios del oficialismo las fuerzas de seguridad y la Justicia actúan con inmediatez y eficacia. La disparidad en el trato generó cuestionamientos sobre el uso de recursos estatales para beneficio de la dirigencia política en lugar de brindar respuestas rápidas a la población en general.
El caso expuso así no solo un nuevo episodio de inseguridad en torno al mandatario, sino también la diferencia de trato entre la clase política y la ciudadanía común, en una provincia marcada por elevados niveles de violencia.

