La Libertad Avanza en Tucumán se pronunció con firmeza ante los intentos de regular las apps de transporte por parte del Concejo Deliberante de Capital. “No arruinen lo que funciona”, exigen, en defensa de la libertad de elección y contra lo que consideran intereses políticos disfrazados de regulación.
La controversia en torno a las aplicaciones de transporte como Uber y Didi volvió al centro del debate en Tucumán. La Libertad Avanza emitió este lunes un duro comunicado en el que rechaza los intentos del Concejo Deliberante capitalino por imponer una nueva regulación al sector. Bajo el lema “No arruinen lo que funciona: libertad para elegir cómo moverse”, el espacio liberal salió al cruce de una iniciativa que aún se encuentra en análisis dentro de la Comisión de Transporte.

El proyecto, que busca ordenar la convivencia entre el sistema tradicional de taxis y los conductores que operan a través de apps, contempla medidas burocráticas como el control sobre la tarifa dinámica, un límite en la cantidad de vehículos habilitados según la población, y la integración de taxistas al uso de plataformas.
Sin embargo, desde La Libertad Avanza advierten que estas propuestas esconden intereses corporativos y ambiciones personales. “No soportan que la sociedad encuentre soluciones sin pedirles permiso”, expresa el comunicado. Y agrega: “La prioridad debe ser siempre el pasajero, no el privilegio ni el protagonismo político”.
El espacio que responde a las ideas del Presidente Milei propone un marco regulatorio mínimo para estas plataformas: seguro obligatorio para pasajeros, condiciones técnicas básicas del vehículo y antecedentes limpios del conductor. “Nada más”, enfatizan.
En su declaración, también sostienen que “el mercado regula mejor y más rápido que cualquier burócrata”, y llaman a reducir el peso de la política en decisiones que afectan directamente la libertad de los ciudadanos.
Mientras tanto, el Concejo Deliberante se prepara para lo que podría ser una sesión clave en los próximos días, en la que se defina si avanza o no con la propuesta de regulación. En ese contexto, la discusión promete seguir generando tensión entre quienes defienden la innovación tecnológica, quienes piden reglas claras para todos los actores del transporte urbano y los políticos de siempre que buscan burocratizar el sistema para sus propios beneficios.
