El reconocido músico argentino Fito Páez volvió a estar en el centro de la polémica tras realizar declaraciones que generaron un amplio debate en redes sociales. Durante una entrevista con Julia Mengolini en el programa Mirá quién vino, por Futurock, el artista rosarino expresó duras críticas hacia los ritmos urbanos actuales y su vínculo con el feminismo.
En el marco de la promoción de Novela, su ambiciosa ópera rock lanzada a fines de marzo, Fito Páez se refirió a la música que domina la escena actual con una mirada crítica: “Esa música de una sola nota es la que está generando el puto mercado. A mí me aburre”, señaló. La conductora coincidió y profundizó el análisis desde una perspectiva feminista: “¿Cómo puede ser que todo sea que muevan el culo?”, dijo, dando pie a una reflexión más filosa del músico.

“Si van a bailar eso, sepan, sobre todo las chicas colegas, que están peleando una cosa y después están bailando otra”, expresó Páez, y agregó: “Si decidís bailar esa que te van a perrear y te van a garchar toda la noche, es problema tuyo. Después, cuando vayas a defender los derechos al Congreso, no me pidas que te apoye más”. Sus palabras fueron fuertemente cuestionadas por sectores feministas y usuarios en redes, que lo acusaron de tener una mirada conservadora y contradictoria.
Durante la entrevista, el autor de Ciudad de pobres corazones también habló sobre política y recordó su polémica carta publicada en 2011 en Página 12, donde manifestó sentir “asco de la mitad de Buenos Aires” tras el triunfo de Mauricio Macri en las elecciones a jefe de Gobierno. “No me arrepentí de eso, pero fue un error”, reconoció ahora. Y añadió: “Hoy esa carta es un cuento para niños”, relativizando el tono en comparación con la actualidad.
Asimismo, Páez aseguró que nunca militó en ningún espacio político. “Yo nunca fui kirchnerista, nunca fui peronista, no había ningún ‘ismo’. Mi escuela es el rock and roll”, aclaró, intentando despegarse de las etiquetas que se le adjudicaron tras aquella carta.
Las declaraciones del músico han generado un nuevo capítulo de debate sobre los límites entre el arte, la ideología y la coherencia en el discurso público. Mientras tanto, Novela sigue despertando interés entre sus seguidores, combinando la fantasía de un amor pueblerino con brujerías y personajes circenses, una historia que Páez venía gestando desde hace más de tres décadas.
