El vicejefe de Gabinete de Interior de la Nación, Lisandro Catalán, señaló que “no existe el federalismo sin un federalismo tributario” y apuntó contra los que esperan que Nación le resuelva cuestiones económicas.
Lisandro Catalán fue uno de los disertantes del Foro Económico del Norte Argentino (Fenoa 2025) organizado por la fundación Federalismo y Libertad y aseguró frente al público que el gobierno de Javier Milei está transitando el camino hacia la reformulación del sistema de coparticipación de impuestos. Pese a ello, dejó en claro que “no es tan sencillo” lograr ese giro, debido a la resistencia de ciertas provincias que se ven beneficiadas por el actual mecanismo de redistribución de recursos.
En defensa del federalismo
Haciendo honor a parte del nombre de la fundación anfitriona, Catalán dijo: “Muchos dijeron: va a ser un gobierno centralista, porque los gobiernos anteriores distribuían obra pública, y eso es el federalismo’. Y no hay nada más centralista que ir a la Casa Rosada a pedir una obra pública”.
En una conversación con el economista Gustavo Wallberg, el funcionario de Milei destacó que “con la gran mayoría de los gobernadores” se logró avanzar en los aspectos centrales para el rumbo que pretende la administración libertaria. “El cambio cultural se está produciendo a nivel nacional se está empezando a sentir en las provincias”, indicó Catalán.
En esa línea, el tucumano dijo que “el rumbo de la Argentina no va a poder consolidarse definitivamente si las provincias no empiezan a ser protagonistas de su propio destino”. Por ello, advirtió, “no existe un federalismo si no existe un federalismo tributario”; y llamó a recuperar los principios de la Constitución de Juan Bautista Alberdi, de 1853.
Catalán recordó los cambios que sufrió el sistema impositivo en la Argentina con el correr de las décadas hasta este siglo, en el que el Estado nacional opera como “un gran recaudador”, mientras los distritos provinciales se ven relegadas a “una capacidad tributaria residual”. “Eso no es federalismo”, aseveró.
El abogado expresó que, desde su llegada a la Nación, Milei “plantea a futuro un cambio de paradigma”, que incluye a su vez aspectos como el ordenamiento de la macroeconomía y la reducción del Estado. “Esto significa también que la Nación no gaste lo que las provincias producen”, ponderó. Además, consideró que el mecanismo aplicado en las últimas décadas tiene otros efectos adversos, como “una relajación en las administraciones provinciales”, dado que existe “un gran recaudador”, que es la Nación, y las provincias gestionan con la certeza de “una cuota parte definida”.
“Hay muchas provincias que se ven beneficiadas por el sistema de coparticipación. No generan riqueza, y sus gobernantes, que en algunos casos están hace muchos años, están cómodos porque tienen asegurados los gastos corrientes”, detalló el funcionario en contra del actual sistema de coparticipación. De todos modos, insistió con que la Argentina está en “el camino previo” a ese trayecto.
