El crimen de Kim Gómez, cometido por dos menores de edad de 14 y 17 años, despertó nuevamente el debate respecto a la baja de imputabilidad. El aborrecible hecho indigna cada vez más a la sociedad y las declaraciones de su padre, quien se muestra destrozado, generan conmoción.
“Estoy acá, a su disposición”, fue lo primero que dijo Marcos, el papá de Kim Gómez, la nena de 7 años asesinada en La Plata cuando dos delincuentes robaron el auto de su mamá con ella adentro. El hombre intentaba mantenerse sereno y entero, pero le fue entendiblemente imposible.
“Ella (su hija) salía de hacer gimnasia. En un semáforo abren la puerta, la tiran al piso (a la mamá de la nena), se meten con el auto. Kim estaba del lado del acompañante, estaba despierta”, relató Marcos, visiblemente afectado.
“En 22 y 72 la nena cae al piso y estos la arrastran. No tengo la certeza de si la empujaron… por algún motivo se cae y la arrastran. Tenemos fotos y videos de cómo era arrastrada por estas dos personas”, continuó.
El padre de Kim expresó su dolor y la incomprensión ante la brutalidad del hecho. “¿Qué mierda pasa? Vamos a suponer que la gente se dedica a robar, robate el auto. Tenés una nena ahí que la vieron, con el cinturón. No les importó… Frenen, bájenla, roben tranquilos, ya está. ¿Qué mierda está pasando con nosotros? Hoy nos rompieron a todos”, expresó entre lágrimas.
Además, Marcos se dirigió a los parientes de los adolescentes de 17 y 14 detenidos por el crimen de su hija. “Yo les pregunto a las familias de estas dos personas, ¿qué criaron?… Era una nena de 7 años, loco. ¿Cómo se puede defender, qué puede hacer? La nena gritaba, todos los que vieron la escucharon”, dijo.
Y, en un gesto de entereza, agregó: “La verdad que al papá (del detenido de 17 años) le tomo las disculpas, cada cual es responsable de sus actos. Pero quiero saber por qué no está acá, por qué no viene. No se comunicó conmigo. Si mi hijo un día se equivoca, como padre voy a responder por él. Me gustaría lo mismo”.
En medio del profundo dolor, luego describió a Kim como “inocente, súper ordenada, llena de amigos”. Contó que la llevaban a clases de gimnasia “para que se críe en otra zona, para que sueñe”.
El padre también manifestó su deseo de justicia y su pedido para que las familias de los jóvenes involucrados se presenten ante él. “Quiero que se haga justicia y me gustaría que la familia de esta gente (los detenidos) se presente, que den la cara”, sostuvo.
Finalmente, Marcos dejó en evidencia la crudeza de su pérdida: “La mayoría somos padres, pónganse un segundo en mi lugar. Estoy destrozado, tenía la hija perfecta, la hija con la persona que siempre amé. A estos pibes no les importó. Tenemos entendido que después de que se dieron a la fuga estaban como si nada. Ahí te das cuenta de la clase de persona que son. Me gustaría que sufran un poco de lo que yo estoy sufriendo”.
