El hombre de 51 años, radicado en España desde 2002, viajaba en el vagón 8 de la formación de alta velocidad siniestrada. La noticia fue ratificada por la Guardia Civil tras una intensa búsqueda emprendida por sus familiares y allegados.
Las autoridades de la Guardia Civil de España confirmaron la localización sin vida de Agustín Randazzo, el ciudadano argentino de 51 años que permanecía desaparecido tras el trágico choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido en la localidad de Urda, en la provincia de Toledo. Con este nuevo hallazgo, la nómina de víctimas fatales asociadas a la colisión ferroviaria ascendió a 74 personas.
Randazzo residía en la ciudad de Madrid desde el año 2002, se desempeñaba en el sector de las telecomunicaciones y realizaba habitualmente el trayecto hacia Sevilla por motivos laborales. Al momento del impacto entre la formación de Renfe y el tren de Iryo, el profesional ocupaba un asiento en el vagón número 8 del convoy.
Las gestiones de la familia y el dolor de sus allegados
La confirmación sobre el desenlace fatal se produjo luego de más de 24 horas de angustiosa búsqueda coordinada por su pareja y su hermano en centros sanitarios y dependencias policiales de Madrid y Toledo, operativo en el cual incluso se aportaron muestras genéticas para facilitar las tareas de identificación forense.
La noticia del hallazgo fue ratificada públicamente por el diseñador argentino Roberto Piazza, amigo cercano de la víctima, quien mantenía contacto directo con el entorno familiar de Randazzo. Su fallecimiento se suma al de Ana Martina Conte Grand, una podóloga sanjuanina de 32 años que también perdió la vida en el accidente ferroviario.
