El histórico Complejo Deportivo Nicolás Avellaneda, ubicado sobre calle Suipacha al 100 de San Miguel de Tucumán, fue clausurado este lunes y permanece bajo custodia policial, en el marco de un conflicto por la administración del predio que obligó a suspender todas las actividades deportivas que allí se desarrollaban.
En los ingresos principales fueron colocados carteles con la leyenda “Propiedad del Ferrocarril Belgrano. Prohibido pasar”, además de cadenas, cintas perimetrales y presencia policial que impiden el acceso al establecimiento.
Según trascendió, los únicos autorizados a ingresar al predio son los profesores que dictaban clases en el complejo, quienes fueron notificados para retirar sus pertenencias y el equipamiento utilizado en las distintas disciplinas.
El cierre afectó a decenas de alumnos y entrenadores que utilizaban diariamente las instalaciones para practicar aikido, taekwondo, judo, básquet, vóley, fútbol y otras actividades recreativas y deportivas.
A través de las redes sociales, varios instructores confirmaron que ya no podrán continuar utilizando el predio y comenzaron a despedirse de sus alumnos, al tiempo que anunciaron que buscarán nuevos espacios para retomar las clases. Algunos de ellos señalaron que la situación sería consecuencia de problemas administrativos que desde hace años afectan al funcionamiento del complejo.
Hasta el momento no hubo una comunicación oficial que explique los motivos del cierre. De acuerdo con la información conocida, la intervención policial respondería a una medida judicial o administrativa vinculada con la titularidad y administración del inmueble.
Desde la Secretaría de Deportes de Tucumán aclararon que la Provincia no interviene en el conflicto y señalaron que se trata de una disputa entre el Ferrocarril Belgrano, propietario del terreno, y quienes tenían a cargo la administración del complejo.
Las primeras versiones indican que el predio habría estado concesionado o arrendado a particulares, aunque todavía no se conocieron detalles sobre la situación contractual ni las razones que derivaron en la clausura de las instalaciones.
Mientras tanto, la incertidumbre crece entre profesores, alumnos y familias que concurrían diariamente al Complejo Deportivo Nicolás Avellaneda, uno de los espacios deportivos más tradicionales de la capital tucumana. Por ahora, el ingreso continúa restringido y todas las actividades permanecerán suspendidas hasta que exista una definición sobre el futuro legal y administrativo del predio.
