La empresa Compañía Mega, participada por YPF, Petrobras y Dow, inauguró una nueva planta de fraccionamiento en Bahía Blanca como parte de un plan de inversiones de USD 650 millones destinado a ampliar la capacidad de procesamiento de gas proveniente de Vaca Muerta.
La obra inaugurada demandó una inversión de USD 260 millones y permitirá incrementar significativamente la producción de líquidos del gas natural (NGLs), insumos clave para la industria petroquímica y la exportación energética. El proyecto forma parte de un programa de expansión que se extenderá hasta 2028.
Según informó la compañía, la nueva infraestructura permitirá aumentar hasta un 50% la capacidad de producción de líquidos del gas natural y sumar más de 500.000 toneladas anuales de estos productos. Además, la planta podrá procesar entre 40 y 42 millones de metros cúbicos diarios de gas provenientes de Vaca Muerta.
La segunda etapa del plan de expansión, que contempla inversiones adicionales por USD 360 millones, ya se encuentra en ejecución y fue presentada bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el Gobierno nacional para fomentar proyectos de gran escala y atraer capital privado.
Durante la inauguración, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, destacó la importancia de agregar valor a los recursos energéticos del país. “Con la segunda etapa de ampliación de Mega vamos a poder procesar entre 40 y 42 millones de metros cúbicos de gas de Vaca Muerta. Ampliar Mega es darle valor agregado al gas natural”, afirmó.
Por su parte, el CEO de Compañía Mega, Tomás Córdoba, sostuvo que el proyecto refleja la confianza de los accionistas en el potencial del sector energético argentino y permitirá acompañar el crecimiento de la producción no convencional con mayor capacidad industrial.
La compañía estima que cerca del 80% del volumen adicional generado será destinado a la exportación, principalmente en forma de propano, butano y gasolina natural. El 20% restante abastecerá al mercado interno, especialmente al polo petroquímico de Bahía Blanca mediante el suministro de etano.
La infraestructura conecta la Cuenca Neuquina con Bahía Blanca a través de un poliducto de aproximadamente 600 kilómetros, consolidando el papel de la ciudad como uno de los principales centros logísticos y exportadores del sector energético argentino.
La inversión se suma a una serie de proyectos que buscan expandir la capacidad de transporte, procesamiento y exportación de los recursos de Vaca Muerta, considerada una de las mayores reservas de hidrocarburos no convencionales del mundo. En ese contexto, el Gobierno nacional apuesta a que iniciativas respaldadas por el RIGI contribuyan a incrementar la producción energética, atraer inversiones y fortalecer el ingreso de divisas en los próximos años.
