El Gobierno Nacional rechazó las denuncias de la Universidad de Buenos Aires (UBA) sobre una supuesta falta de financiamiento en sus hospitales y aseguró que las partidas correspondientes a la función salud se encuentran “al día”.
La respuesta oficial fue encabezada por el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien difundió datos respaldatorios y cuestionó la interpretación realizada por las autoridades universitarias. “Las partidas presupuestarias destinadas a la UBA de la función salud se encuentran al día”, afirmó.
Cruce por el financiamiento
Desde el Ejecutivo sostienen que no existe atraso en las transferencias y que el conflicto surge por una “confusión” entre distintas partidas presupuestarias. En ese sentido, Álvarez apuntó contra el secretario administrativo de la UBA, Matías Ruiz, a quien responsabilizó por no brindar información clara.

“El gobierno nacional no tiene ningún atraso en la transferencia de fondos presupuestarios”, insistió el funcionario, al tiempo que buscó desligar a los profesionales de la salud de la polémica.
Distribución de recursos
Uno de los ejes centrales del debate es el destino de una partida de 80.000 millones de pesos destinada a hospitales universitarios de todo el país. Según explicó el Gobierno, esos fondos no corresponden exclusivamente a la UBA, sino que deben distribuirse entre distintas instituciones en un esquema federal.
En ese marco, Álvarez reveló que desde la universidad se habría solicitado el 95% de ese monto, lo que —según el funcionario— dejaría al resto de los hospitales con una porción mínima de recursos.
Evaluación en curso
El subsecretario indicó además que la asignación de esa partida específica aún se encuentra en evaluación, en diálogo con distintos hospitales universitarios, con el objetivo de definir un criterio “racional” basado en indicadores.
A su vez, cuestionó lo que consideró una estrategia de presión mediática por parte de la UBA, al advertir sobre la posibilidad de cierres o recortes en la atención.
Postura oficial
Desde la administración de Javier Milei remarcaron que no existe una crisis de financiamiento en el área de salud universitaria y defendieron el proyecto enviado al Congreso, al asegurar que contempla un refuerzo integral de las partidas.
De esta manera, el Gobierno busca llevar tranquilidad frente a las advertencias surgidas desde el ámbito universitario, en medio de un conflicto que combina tensiones presupuestarias y posicionamientos políticos.
