En medio de la emergencia climática que atraviesa Tucumán, la provincia de Santa Fe envió 40.000 frascos de repelente con el objetivo de prevenir enfermedades en las zonas afectadas por las inundaciones.
La asistencia se concretó a partir de un acuerdo de cooperación entre los gobernadores Osvaldo Jaldo y Maximiliano Pullaro, en el marco de una estrategia sanitaria para reducir el riesgo de brotes de dengue tras el exceso de agua.
Los repelentes fueron producidos por el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) de Santa Fe, y forman parte de un excedente generado por programas de prevención que permitieron aumentar la producción en esa provincia.
Cómo se realiza el envío?
- El operativo se lleva adelante en etapas:
- Un primer camión ya partió hacia Tucumán
- Un segundo envío se completó junto con vehículos para distribución
- Los productos serán repartidos en las zonas más afectadas
El objetivo es actuar de manera preventiva ante la posible proliferación del mosquito transmisor del dengue, una situación frecuente después de inundaciones.
Enfoque sanitario y solidario
Desde Santa Fe remarcaron que la decisión responde tanto a una política de salud como a un criterio de solidaridad entre provincias.
“El dengue no sabe de fronteras”, señalaron funcionarios, destacando la importancia de anticiparse a posibles brotes y colaborar con las regiones más afectadas.
La medida busca reforzar la respuesta sanitaria en Tucumán, donde si bien no se registra una situación crítica, las autoridades priorizan la prevención ante el escenario posterior a las lluvias.
