El Gobierno nacional informó que el Sector Público Nacional (SPN) volvió a registrar superávit fiscal durante febrero, en línea con la política de equilibrio de las cuentas públicas impulsada por la gestión del presidente Javier Milei.
De acuerdo con los datos difundidos por el Ministerio de Economía de Argentina, el resultado primario del mes alcanzó los $1,4 billones, mientras que el superávit financiero —que contempla el pago de intereses de deuda— fue de $144.421 millones.
El resultado positivo se produjo a pesar de una caída real interanual cercana al 9% en los ingresos tributarios y de la seguridad social. En total, los ingresos del Estado nacional durante febrero alcanzaron los $11,8 billones, de los cuales $10,9 billones correspondieron a recursos tributarios.
El resultado fiscal también estuvo sostenido por el incremento de otros ingresos no tributarios y de las rentas de la propiedad. Estos rubros aportaron en conjunto más de $850.000 millones durante el mes.
Dentro de las rentas de la propiedad, los ingresos alcanzaron los $346.608 millones, con una mejora real del 8,5% respecto del mismo período del año anterior. En ese segmento se destacaron los resultados del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que registraron ingresos por $69.256 millones.
Por su parte, el rubro “otros ingresos no tributarios” aportó $511.623 millones. Dentro de ese total, los ingresos no tributarios representaron $325.995 millones, mientras que el resto de los ingresos corrientes sumó $184.930 millones.
Continúa la política de contención del gasto
El superávit también se explica por la continuidad de la política de control del gasto público. Durante febrero, el gasto total del Estado nacional alcanzó los $10,4 billones, lo que representó un incremento nominal del 21%, aunque en términos reales implicó una caída cercana al 8%.
Los gastos corrientes concentraron la mayor parte de las erogaciones, con $10,16 billones. Dentro de ese total, el gasto previsional representó $7,1 billones, con una reducción real cercana al 6,6%.
En subsidios económicos se destinaron $554.487 millones. De ese monto, $348.417 millones correspondieron a subsidios energéticos y $206.070 millones al transporte.
Los gastos de funcionamiento del Estado alcanzaron casi $1,8 billones, mientras que las transferencias a las provincias por fuera del régimen de coparticipación se ubicaron cerca de los $100.000 millones.
Resultado del primer bimestre
Con los datos de febrero, el Sector Público Nacional acumuló en los primeros dos meses del año un superávit financiero equivalente a aproximadamente el 0,1% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el superávit primario se ubicó cerca del 0,4% del PIB.
En enero el superávit primario había alcanzado los $3,1 billones. Sumado al resultado de febrero, el acumulado del primer bimestre asciende a alrededor de $4,5 billones.
Estos resultados se mantienen dentro de las metas fiscales previstas en el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional.
Qué implica el superávit fiscal
El superávit fiscal significa que el Estado recauda más dinero del que gasta. En términos económicos, esto permite reducir la necesidad de financiamiento mediante emisión monetaria o endeudamiento.
Uno de los principales beneficios de este resultado es que contribuye a estabilizar las cuentas públicas y a disminuir las presiones inflacionarias, ya que reduce la dependencia del financiamiento vía emisión.
Además, el ordenamiento fiscal es considerado un factor clave para recuperar la confianza de los mercados, mejorar las condiciones de financiamiento del país y generar un marco macroeconómico más estable para la inversión y el crecimiento.
En ese contexto, el resultado fiscal de febrero refuerza la estrategia económica del Gobierno nacional orientada a mantener el equilibrio de las cuentas públicas como uno de los pilares centrales de su programa económico.

