El triunfo de San Martín de Tucumán en el estadio Tres de Febrero tuvo sabor especial. El “Santo” derrotó 1-0 a Club Almagro en condición de visitante y sumó tres puntos valiosos que lo afirman en su condición de candidato. El equipo dirigido por Andrés Yllana mostró una versión sólida y madura, muy superior a la del debut en La Ciudadela.
El gol llegó en el amanecer del partido y marcó el rumbo de la noche. Tras un centro preciso de Benjamín Borasi, Nicolás Ferreyra apareció en soledad para cabecear y poner el 1-0. A partir de allí, San Martín fue inteligente para administrar la ventaja. Con presión alta, disciplina táctica y una defensa firme —con Ferreyra y Ezequiel Parnisari como pilares—, el conjunto tucumano sostuvo el resultado ante un rival que reaccionó pero careció de claridad.
Antes del descanso, el local tuvo su chance más clara con un remate de Tiziano Dornell que dio en el palo, mientras que Darío Sand respondió con seguridad cada vez que fue exigido. En el complemento, el equipo de Gabriel Gómez adelantó líneas, aunque la visita siempre pareció más cerca de ampliar la diferencia que de sufrir el empate. Facundo Pons, Diego Diellos y Gonzalo Rodríguez tuvieron oportunidades para liquidarlo, pero fallaron en la definición.
Sobre el cierre, la expulsión de Gonzalo Asis terminó de inclinar la balanza y el árbitro Juan Cruz Robledo marcó el final. Fue triunfo trabajado, con carácter y autoridad, para un San Martín que supo plantarse como equipo grande en rodeo ajeno y celebrar lejos de La Ciudadela.
