Celeste Agüero, el trans que atacó en octubre de 2021 con un chuchillo a Zoe, una trabajadora gastronómica de un hotel céntrico, hoy está libre en las calles de San Miguel de Tucumán causando temor y caos: ataques a comerciantes, daños en hoteles y disturbio del orden publico.
Se trata de un travesti famoso de la zona céntrica de Tucumán quien ya tuvo altercados y problemas con la policía por diversos episodios que van desde la tentativa de homicidio y lesiones graves hasta robo de locales en la capital Tucumana.
Estos días se ha vuelto a poner en el ojo de la tormenta por el odio y el miedo de la gente, camina impune por las calles de la capital causando daños y amenazando a comerciantes.
Una joven denunció que desde hace varias semanas vive con miedo por una situación de hostigamiento y amenazas constantes. Según su relato, habría sufrido insultos reiterados, advertencias sobre posibles agresiones físicas y amenazas directas contra su lugar de trabajo, ubicado en pleno centro de San Miguel de Tucumán, en la zona de Crisóstomo Álvarez y Congreso. Incluso aseguró que fue intimidada con la posibilidad de que terceros ataquen o incendien su puesto laboral, lo que incrementó su sensación de vulnerabilidad.

La denunciante manifestó públicamente su temor y pidió que las autoridades intervengan antes de que ocurra un hecho grave. También señaló que, al recurrir a la Policía, le habrían informado que no pueden actuar debido a la existencia de una medida judicial vigente vinculada a la persona denunciada, situación que —según explicó— estaría siendo aprovechada para continuar con amenazas e insultos en la vía pública. Por el momento, se trata únicamente del testimonio de la joven y no hubo aún una respuesta oficial por parte de la Justicia.
Además vecinos de un edificio ubicado en Virgen de la Merced al 44 denunciaron que viven desde hace tiempo una situación límite marcada por la violencia, el miedo y la falta total de respuestas. Los episodios tendrían como protagonista a Celeste quien en varias veces —principalmente durante la noche— irrumpe en las puertas de un hotel, genera un clima de intimidación constante. Según relatan, esta conducta no solo altera la convivencia, sino que directamente condiciona la vida diaria de las familias, que evitan salir o regresar a sus hogares por temor a agresiones.
La bronca y la angustia se profundizaron luego de que comenzaran a circular videos donde se observan destrozos en cámaras de seguridad y daños en macetas del edificio, hechos que los vecinos atribuyen a la misma persona y que exponen una escalada de violencia cada vez más grave. Pese a las denuncias ya presentadas, los damnificados aseguran que la Justicia no ha actuado con la urgencia que la situación amerita, permitiendo que los hechos se repitan sin consecuencias. La falta de intervención efectiva alimenta la sensación de abandono y deja a los vecinos con la amarga percepción de que, una vez más, las autoridades llegan tarde, cuando el daño ya está hecho.
El travesti en 2021 tuvo un episodio de locura que lo perfila como un asesino en potencia ante la sociedad. El caso que conmocionó a los tucumanos sucedió cuando Celeste, de más de 185 cm de altura, atacó ferozmente a una moza del hotel Carlos V a la salida del trabajo, sin razón más que causar daño. La versión oficial es que el trans estaba siendo reducido por dos policías que no pudieron contenerlo, y salió corriendo al grito de “ahora me van a llevar con razón” y atacó a Zoe, causando un profundo tajo sobre la espalda de la joven que necesitó más de 20 puntos de sutura.

Esta no es la primera víctima del trans Celeste, pues este personaje es bastante conocido por la policía y los comerciantes del centro tucumano.
Uno de los primeras apariciones en medios y de las denuncias fue en 2013 cuando acusó a 7 oficiales de haber irrumpido en su domicilio ilegalmente, secuestrarla y llevarla a la comisaria donde afirma haber sido abusada.
El segundo episodio de violencia del trans fue en 2016 cuando agredió a varias mujeres del personal de salud del caps del barrio San Cayetano, golpeando brutalmente en la cabeza, en el estomago y brazos con puñetazos y patadas por no querer recetarle pastillas para drogarse.
El tercero episodio fue cuando rompió una vidriera de una galería para entrar a robar en el centro en 2021, el video fue difundido y despertó odio y rechazo entre los vecinos del lugar y todas las personas que transitan el centro.