El Gobierno confirmó que convocará a sesiones extraordinarias en el Congreso Nacional entre el 10 y el 31 de diciembre, con el objetivo de debatir el Presupuesto 2026 y avanzar en las reformas estructurales impulsadas por el presidente Javier Milei. La decisión fue comunicada por fuentes de la Presidencia de la Nación, que no descartan extender el período de sesiones a enero y febrero, tal como ocurrió en los últimos dos años.

La prioridad absoluta es la aprobación del Presupuesto 2026. Se trata de un paso clave para el Ejecutivo, que busca dejar atrás definitivamente los dos años consecutivos de prórrogas; una metodología que la gestión anterior utilizó para gobernar con discrecionalidad y sin control parlamentario.
Con el nuevo Presupuesto, el Gobierno busca establecer una hoja de ruta clara de gasto y financiamiento, en línea con los compromisos de orden fiscal asumidos ante el FMI, el Tesoro de Estados Unidos y, fundamentalmente, con los gobernadores provinciales.
Fuentes oficiales explicaron la importancia de esta ley: “Con eso podés cubrir obras públicas y ciertas partidas de transporte, así como algunas deudas que hoy en día mantiene la Nación con las provincias”.
La convocatoria busca aprovechar el recambio legislativo, que reflejó un fuerte apoyo al oficialismo en las últimas elecciones, y el fortalecimiento parlamentario de La Libertad Avanza (LLA).
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, liderará la coordinación con los gobernadores para consensuar los detalles del Presupuesto. Lo acompañará el equipo político del Gobierno, incluyendo al ministro del Interior, Diego Santilli, al titular de Diputados, Martín Menem, y al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
A diferencia del estilo de la “vieja política”, el Ejecutivo busca fortalecer el vínculo con las provincias a través de una estrategia dialoguista, pero con firmeza. El esquema de distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que en el pasado se usó para el clientelismo, no se alterará.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, trabaja en un plan de cancelación de deudas provinciales, que será parte del paquete de negociaciones.
Desde las administraciones provinciales celebran la convocatoria, que trae previsibilidad tras años de desorden K. Si bien algunos insisten en la necesidad de “recuperar la credibilidad perdida” —un claro lastre de la gestión anterior—, el envío del Presupuesto es la primera señal concreta de un Gobierno que cumple su palabra.
Además de la ley de leyes, el Gobierno aprovechará las extraordinarias para avanzar en tres reformas estructurales que la sociedad demanda: la tributaria, la laboral y la penal.
Estas reformas son pilares del plan de transformación que impulsa Milei para reducir la asfixiante presión impositiva, flexibilizar el mercado laboral para crear empleo genuino y fortalecer la seguridad y el orden institucional frente a la delincuencia.

La convocatoria confirma la decisión del Gobierno de acelerar el ritmo legislativo, sin descartar extender las sesiones a enero y febrero si fuera necesario.
