El millonario patrimonio de los senadores quedó expuesto en las últimas declaraciones juradas. Entre ellos, el exgobernador tucumano Juan Manzur aparece en el Top 10, con un crecimiento patrimonial obsceno que duplica lo declarado el año anterior.
Las declaraciones juradas de los senadores nacionales volvieron a dejar en evidencia el abismo entre la clase política y los ciudadanos de a pie. Mientras la Argentina atraviesa una crisis económica, con inflación acumulada del 117,8% en 2024 y salarios pulverizados, los legisladores incrementaron sus fortunas de manera escandalosa.

El caso que más ruido genera en Tucumán es el de Juan Manzur, exgobernador y actual senador del Frente Nacional y Popular, que informó un patrimonio de 418 millones de pesos. En solo un año duplicó sus bienes: un crecimiento del 208,2%, con un incremento absoluto de 282 millones.
Manzur, que construyó su carrera política rodeado de privilegios, aparece ahora en el ranking del “Top 10” de los senadores más ricos del país. Mientras miles de tucumanos no llegan a fin de mes, él logra multiplicar su fortuna con una velocidad que ni la inflación, ni el ciudadano común, pueden siquiera soñar.
La pregunta inevitable es: ¿cómo hace un senador para aumentar su patrimonio más de un 200% en doce meses? ¿De dónde salen los millones que engrosan su cuenta? La transparencia brilla por su ausencia y el discurso de la “defensa del pueblo” queda reducido a marketing político frente a números que lo muestran como uno de los grandes beneficiarios del sistema.
El informe nacional exhibe casos de crecimiento millonario en casi todos los legisladores, pero el nombre de Juan Manzur genera indignación especial en Tucumán, una de las provincias más pobres del país. Que el exmandatario se ubique entre los más acaudalados del Senado es, para muchos, la confirmación de que la política se convirtió en un negocio personal.

La sociedad civil y la oposición reclaman controles más estrictos, auditorías reales y explicaciones concretas sobre el origen de estos fondos. Pero lo cierto es que, hasta ahora, el “millonario patrimonio” de Manzur y compañía sigue intacto, blindado por la impunidad y el silencio institucional.
