Mientras algunos equipos se preparan para sus cruces por copas internacionales, San Lorenzo atraviesa una de las semanas más difíciles de su historia reciente. El club no solo viene de perder 2-1 frente a Platense en el torneo local —con un doblete de Roldán Martínez y un emapte transitorio de la mano de Elías Báez—, sino que ahora enfrenta un pedido de quiebra por una deuda millonaria. A pesar de la derrota, el Ciclón todavía se mantiene en la tercera posición de su grupo en el Torneo Clausura, que tiene a River como líder.

La noticia que sacudió a Boedo llegó a través de la Cámara Comercial, que revocó un fallo anterior y ordenó intimar al club a pagar una deuda de 5,3 millones de dólares al fondo suizo AIS Investment Fund SCA Sicav Raif. El plazo para cumplir con este compromiso es de apenas cinco días hábiles: si no lo hace, la Justicia avanzará con la declaración de quiebra.
El expediente 148/2025 representa un antes y un después en la economía del Ciclón, que ya venía arrastrando graves problemas financieros e inhibiciones en los últimos mercados de pases. La dirigencia, golpeada y con pocas alternativas, anunció que apelará la medida, aunque los especialistas advierten que el margen de maniobra es mínimo.
Qué dice el fallo y cuáles son las posibles consecuencias
El fallo es claro: si San Lorenzo no acredita el pago antes del viernes, el club entrará en un proceso judicial con consecuencias imprevisibles tanto para su patrimonio como para su vida institucional. Una eventual declaración de quiebra no solo afectaría la administración del club, sino que podría dejarlo afuera de las competencias oficiales, con sanciones deportivas y pérdida de activos clave.
El desafío es conseguir de manera urgente los más de cinco millones de dólares reclamados, algo que parece casi imposible en el contexto económico actual de la institución.

Tensión dirigencial en medio de la crisis
Como si la situación financiera no fuera suficiente, la interna dirigencial sumó un nuevo capítulo de tensión en la sede de Avenida La Plata 1782. Marcelo Moretti, presidente en uso de licencia, intentó ingresar acompañado por un escribano para resolver “cuestiones legales”. Sin embargo, el ingreso le fue denegado por orden del secretario general Martín Cigna, con quien mantiene un fuerte enfrentamiento.
La presencia de Moretti, inesperada para los empleados, reavivó rumores sobre un eventual regreso, pese a que continúa bajo investigación por presuntas coimas en el fichaje de un juvenil. No es la primera vez que aparece en momentos delicados: ya en las semifinales del Torneo Apertura 2025 frente a Platense había intentado ingresar al palco presidencial del estadio Pedro Bidegain, siendo retirado por la propia dirigencia.
Esta insistencia mantiene en vilo a la Comisión Directiva. Incluso se especula con la renuncia de Julio Lopardo si Moretti llega a ser restituido por el Tribunal de Ética de la AFA.

San Lorenzo atraviesa así un presente crítico: problemas deportivos que lo alejan de los primeros puestos, una deuda que amenaza con quebrar su economía y una interna política que solo profundiza la crisis. El club de Boedo, que supo ser protagonista tanto a nivel nacional siendo siempre una animador de los torneos pese a no terminar de coronar y hace poco más de una decada en el plano internacional ganando la Copa Libertadores, enfrenta ahora el desafío más duro de su historia moderna, producto de pesimas dirigencias que parecen no tener fin.
La pelota sigue rodando y el equipo todavía pelea en el Clausura, pero en Avenida La Plata la urgencia pasa por otra cancha: la de la Justicia y los números en rojo.
