El gobierno de Tucumán prorrogó hasta diciembre de 2035 una serie de beneficios fiscales destinados al sector lechero, que agrupa actualmente a 53 productores en el norte de la provincia. La medida alcanza exenciones de impuestos provinciales como el Inmobiliario y los Ingresos Brutos, y busca sostener una actividad considerada estratégica por su impacto económico y social en zonas rurales.
La lechería en Tucumán genera entre 60.000 y 85.000 litros diarios en promedio, aunque enfrenta condiciones adversas vinculadas al clima, la informalidad y los altos costos operativos. Durante los meses de primavera, cuando mejora el pastoreo, se registra el mayor nivel de producción. La cuenca lechera concentra unas 4.500 cabezas de ganado, de las cuales la mitad pertenecen a pequeños productores. Solo cuatro tambos superan los 10.000 litros diarios.
El presidente de la Mesa Lechera de Tucumán, Patricio Altamirano, explicó que si bien hubo una recuperación de precios en 2024, la rentabilidad del sector continúa siendo baja debido al aumento sostenido de insumos. Además, señaló que muchos pequeños productores quedan fuera de los beneficios fiscales por no estar formalizados o no ser propietarios de la tierra.
La producción actual está destinada exclusivamente al consumo interno. Aproximadamente un tercio se envía cruda a otras provincias, como Santa Fe, mientras que el resto se industrializa en fábricas tucumanas y pequeñas queserías locales. Entre los productos elaborados se destacan quesos criollos y quesillos artesanales.
El secretario de Producción, Eduardo Castro, destacó que cada tambo emplea entre cuatro y seis personas, generando un efecto multiplicador en la economía local. Además, señaló el rol social de establecimientos como La Overita, que produce lácteos para escuelas y sectores vulnerables a precios inferiores a los del mercado.
Las exenciones fiscales se enmarcan en la Ley 9905, que actualiza beneficios vigentes desde 1985 bajo la Ley 5724. Incluyen la exención del Impuesto Inmobiliario sobre tierras destinadas a producción lechera, así como del Impuesto a los Ingresos Brutos sobre las ventas de leche. También contempla beneficios para cooperativas y empresas que industrializan productos lácteos. De forma complementaria, la Ley 7600 exime del pago de Ingresos Brutos a cooperativas lecheras y mixtas en rubros clave como forrajes, fertilizantes, maquinaria, semillas, alimentos balanceados y productos veterinarios.
El ministro de Economía, Daniel Abad, argumentó que se trata de una política estratégica, ya que la producción lechera requiere inversiones de largo plazo. Estimó el costo fiscal anual de estas exenciones en unos 35 millones de dólares, cifra que consideró necesaria para sostener una actividad primaria como la lechería.
Altamirano advirtió que la falta de sistemas de riego adecuados es otro de los desafíos del sector, especialmente en el norte tucumano, donde el acceso al agua resulta limitado y costoso. El dirigente solicitó mayores inversiones públicas para modernizar los sistemas de irrigación y garantizar la continuidad de la producción en la región.
Fuente: Tendencia de Noticias

