Entre el 16 y el 23 de abril se llevó a cabo un relevamiento de opinión pública en siete ciudades clave de Tucumán. Los datos arrojan una conclusión clara: la ciudadanía exige cambios profundos en el sistema político local. El rechazo al esquema tradicional, el respaldo a propuestas reformistas y la fuerte presencia de La Libertad Avanza como fuerza emergente marcan un punto de inflexión en la política provincial.
Cae el apoyo al sistema de acoples: la gente quiere barrerlo
Un abrumador 67,1% de los encuestados se mostró a favor de eliminar el sistema de acoples en su totalidad, una herramienta electoral tradicionalmente defendida por los partidos mayoritarios para ampliar su base sin abrir internas reales. Pero el hartazgo social se traduce en una demanda clara de simplificación del sistema. Incluso cuando se plantea solo limitar los acoples a un máximo de dos por partido, el 72,5% dice estar de acuerdo. Esta contundencia revela una ciudadanía que ya no tolera los “atajos” institucionales.

Boleta única: la grieta es papel vs. electrónica
La discusión sobre el instrumento de votación también divide aguas. Si bien la mayoría (47,9%) prefiere la boleta única electrónica, hay un 43,9% que aún opta por la versión en papel. Esto refleja una tensión entre el deseo de modernización y el temor a posibles fraudes. De hecho, el 44,7% considera más segura la opción electrónica, frente al 38,7% que confía más en el papel. La falta de consenso evidencia que cualquier reforma electoral deberá contemplar una transición cuidadosa, con fuerte inversión en transparencia y confianza ciudadana.

Paridad de género: mayoría a favor, pero con una minoría significativa en contra
La paridad en las listas electorales también recibió un respaldo mayoritario: 64,8% está de acuerdo con que hombres y mujeres se alternen obligatoriamente en las candidaturas. No obstante, el 18% en desacuerdo sugiere que persisten resistencias culturales en un electorado todavía conservador en algunos segmentos. Aun así, el nivel de aceptación marca una tendencia hacia la modernización política con perspectiva de género.
¿Quién encarna el cambio? El voto reformista ya tiene dueño
Cuando se les preguntó qué fuerza política está más comprometida con la reforma, el 43,3% respondió “La Libertad Avanza”, muy por delante del oficialismo (Jaldo 20,3%, Manzur 10,9%). Este dato es crucial: indica que la ciudadanía asocia la necesidad de cambio con fuerzas por fuera del peronismo tradicional, incluso cuando estas aún no cuentan con estructuras locales sólidas. El voto de protesta o antisistema ya no es marginal: se está convirtiendo en mayoritario.

Agenda social: Tucumán no escapa a los problemas del país
Los tucumanos ven a la pobreza como el principal problema, tanto a nivel nacional (22,9%) como provincial (24,9%). Le siguen la corrupción, la inseguridad y el desempleo. La lectura es clara: la demanda de reformas no se limita al sistema electoral, sino que se enmarca en una crisis más amplia de representación y respuesta estatal. La política, atrapada en debates burocráticos, no está dando respuesta a las urgencias básicas.

Tucumán como síntoma del cambio nacional
Este estudio muestra una provincia atravesada por un malestar estructural. La confianza en el sistema político está en crisis, y la mayoría de la población no solo pide reformas: exige una refundación. La política tradicional deberá leer con atención este mensaje. Si no lo hace, el vacío será ocupado por quienes prometen barrer con todo, con o sin plan.
En Tucumán, el 2025 no es un año más: puede ser el año en que comience el fin del viejo orden provincial.
