Gerardo Zamora aún no decide a qué familiar dejar en su lugar para gobernar Santiago del Estero a partir de noviembre. Sin embargo, su estrategia para que su apellido siga dominando el feudo del norte es la misma: repartir dinero.
Hace días, Gerardo Zamora anunció el pago de un bono de $500 mil para los estatales el próximo miércoles 30 de abril, por el Día del Trabajador. Pese a ello, todos saben cuál es la finalidad de toda dádiva estatal en año electoral.
En su mensaje de apertura de sesiones ordinarias, el mandatario santiagueño hizo una fuerte defensa del federalismo y cuestionó el “discurso centralista que piden ajustar a las provincias”. Al respecto, señaló categóricamente: “Cuando gusten, pueden venir a Santiago del Estero, que aquí les podemos enseñar tranquilamente sobre equilibrio fiscal”.
“Ayudaremos financiando a las comunas que lo requieran, para que la nómina de empleados municipales también pueda acceder al mismo”, señaló.
En ese contexto, destacó que “las finanzas públicas de la provincia se caracterizan por el férreo mantenimiento del equilibrio fiscal, sin sobresaltos financieros para generar un clima de previsibilidad, mantener nuestras obligaciones al día, invertir y establecer políticas a mediano y largo plazo aun con el momento que estamos pasando junto a los sectores productivos y sociales”.
Dijo que “a pesar de las dificultades a nivel nacional, la provincia pudo generar recomposiciones salariales en la administración pública, sin dejar de mantener el nivel de inversión en las cuestiones fundamentales del Estado, con nuestros propios recursos, algo que seguimos sosteniendo, ya transcurrido este primer trimestre del 2025, donde los indicadores son aún más alarmantes por la caída de la actividad económica, que se ve reflejada en los ingresos públicos”, advirtió.
Agregó que Santiago del Estero se encuentra “enfrentando las consecuencias de un proceso recesivo e inflacionario”. Pese a ello, indicó que “en febrero del 2024 se otorgó un aumento al sector público del 100% en los sueldos básicos, estableciéndose por primera vez una garantía de piso salarial, en mayo del mismo año, el aumento otorgado fue del 60% llevando la garantía del piso salarial a $450.000; y ya en febrero del 2025, otorgamos el 100% en el básico, al igual que en la ayuda escolar, y la actualización del piso salarial en $800 mil”.
“Con este nuevo piso garantizado, el salario de bolsillo mínimo que percibe un ingresante a la Administración Pública Provincial, incluso la docencia para poner un ejemplo, a marzo del 2025 el ingreso mínimo se encuentra dentro de los 6 primeros en el contexto de la provincias argentinas, teniendo en cuanta que las primeras son todas patagónicas, y siempre tuvieron diferenciales, dentro del contexto nacional, incluso sin contabilizar los bonos otorgados, cuyas sumas acumuladas si las prorrateamos en los 12 meses suben sensiblemente ese piso salarial”.
Rescató que el pago del bono es sin descuentos de ningún tipo, y que significa “un poco de oxígeno que llega al bolsillo y circula en la economía por un tiempo”, al señalar que “muchísimos trabajadores públicos y privados en la Argentina, están con un fuerte endeudamiento, bajo este nuevo modelo económico (modelo, que humildemente creo, habrá que modificar más temprano que tarde, en muchos aspectos) porque esta generado un ajuste sobre los que menos tienen”, y que manifestó. “no llegan a cubrir sus necesidades básicas por el crecimiento del costo de tarifas, alimentos, medicamentos y “todos los gastos fundamentales del hogar”.
