Un fuerte temporal afectó a Tucumán en la madrugada del lunes, según informó Defensa Civil provincial. Las principales consecuencias fueron la caída de árboles y postes de electricidad en diversas localidades, aunque no se registraron inundaciones.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había anticipado el ingreso de un frente frío que generó tormentas de variada intensidad y fuertes vientos. San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Juan Bautista Alberdi, Concepción y Aguilares fueron algunas de las ciudades más afectadas por la caída de árboles debido a las ráfagas, que superaron los 60 km/h en la capital y llegaron a 70 km/h en el este de la provincia.
Según Fernando Torres, titular de Defensa Civil, se registraron precipitaciones de hasta 36 mm en Caspinchango y un brusco descenso de temperaturas. La empresa Edet informó que los departamentos más afectados por la interrupción del servicio eléctrico fueron Burruyacu, Chicligasta, La Cocha, Monteros, Río Chico y Trancas. Además, en Monteros, la caída de un poste afectó una cañería de gas, aunque la situación ya fue atendida.
En Juan Bautista Alberdi, se reportaron voladuras de techos y daños en viviendas. Asimismo, hubo derrumbes en la ruta 307 hacia los valles, obstaculizando el tránsito, y caída de árboles en diversas zonas del interior provincial, incluyendo San Pablo, Lules y Graneros.
En San Miguel de Tucumán, se registraron caídas de árboles en varias avenidas y plazas, afectando calles y provocando daños materiales en vehículos y alumbrado público. Algunos de los puntos más críticos fueron:
Av. Roca 1831, entre Pellegrini y Frías Silva.
Av. Alem al 700, obstruyendo toda la avenida.
Lavalle 850, con daños en un auto y una columna de alumbrado.
Plaza San Martín, donde un árbol de gran porte cayó sobre la caminera interna.
Av. Sáenz Peña y San Lorenzo, con la avenida bloqueada por un árbol.
El SMN prevé que las condiciones mejoren durante el lunes, aunque se esperan tormentas aisladas, posible caída de granizo y vientos con ráfagas de hasta 70 km/h. Se recomienda precaución ante el riesgo de nuevas caídas de árboles y acumulación de agua en cortos períodos.
