El Gobierno de Javier Milei impulsa una reforma migratoria en la cual Lisandro Catalán se desempeña con un papel clave. La gestión nacional se prepara para fortalecer los controles fronterizos y poner el foco sobre los extranjeros irregulares. Además, se tratará una serie de iniciativas legislativas.
El oficialismo necesita, una vez más, hacer un esfuerzo parlamentario para obtener el apoyo necesario en su paquete de reformas. Ante esto, Lisandro Catalán infla el pecho nuevamente junto con Guillermo Francos por ser las dos piezas fundamentales en la ronda de diálogo. Sin embargo, esta vez el tucumano también se destacó por poner sobre la mesa un proyecto muy esperado por los argentinos: límites a las inmigraciones irregulares, mayor control en las fronteras y deportación de extranjeros delincuentes.
El presidente Milei inauguró el nuevo periodo legislativo el sábado pasado, adelantando las iniciativas que su administración buscará aprobar en lo que resta del año. Entre ellas se encuentra la reforma de las leyes migratorias, que busca facilitar la deportación de extranjeros que cometan delitos, endurecer los requisitos para obtener la nacionalidad y reforzar los controles fronterizos. Este proyecto está siendo elaborado por el vicejefe de Gabinete, Lisandro Catalán, en conjunto con los ministerios de Justicia y de Capital Humano.
Otro de los proyectos que se presenta como una prioridad para el Gobierno es la reforma en el Código Penal, que incluye la baja de la edad de imputabilidad. La iniciativa, presentada por los ministros de Seguridad y Justicia, Patricia Bullrich y Mariano Cúneo Libarona, ya fue debatida en comisión, pero nunca llegó al recinto. A esta se le suma un nuevo Código Penal que propone penas más duras y que debe ser discutido en ambas Cámaras para su implementación.
En su discurso, Milei destacó la necesidad de endurecer las políticas contra el delito, afirmando que la política previa no castigó a los delincuentes como debía y que muchos ya no temen las consecuencias de sus acciones. “Lo único que lograron fue que, para muchos delincuentes, delinquir ya no tuviera costo”, subrayó.
Sin embargo, el mayor reto para el oficialismo será el proyecto que habilitaría al presidente Milei a firmar un nuevo acuerdo con el FMI, algo que el Poder Ejecutivo viene negociando desde el inicio de su gestión. El mandatario se reunió recientemente con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, para ultimar detalles de un préstamo que busca fortalecer las reservas del Banco Central.
A pesar de que la Casa Rosada trabaja en el acuerdo, no se prevé revelar los detalles del mismo a los legisladores antes de su firma. “No corresponde que demos todas las precisiones del acuerdo, que sigue siendo confidencial hasta que se firme”, explicó un alto dirigente cercano al presidente.
Por otro lado, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, no descartó reuniones con los representantes de los bloques aliados para discutir las iniciativas del Gobierno. Sin embargo, en el bloque de PRO, liderado por Mauricio Macri, ya advirtieron que no garantizarán los votos en el Congreso hasta conocer todos los detalles de los proyectos, incluido el acuerdo con el FMI. “Queremos leer la norma, todos los artículos, cómo están argumentados, para después fijar una posición”, afirmaron desde la bancada de Cristian Ritondo.
El Gobierno enfrenta un escenario complejo para avanzar con su agenda legislativa, y tendrá que trabajar arduamente en los próximos meses para conseguir el respaldo necesario en el Congreso.
