El jueves se presentará una Superluna en el signo de Piscis, siendo la segunda del mes y por lo tanto también conocida como Luna Azul. Este evento astronómico es poco común y ocurre cada dos años y medio, por lo que merece especial atención. La presencia de dos lunas llenas en un mismo mes sugiere una poderosa liberación de energía, aunque hay que saber qué hacer para canalizarla.
La Superluna Azul traerá consigo un sentido de renovación. ¿Qué implica esto? Puede que experimentemos cambios en relaciones, trabajo, traumas o incluso energías psíquicas que no nos sirven más. Aunque inicialmente esto podría generar inquietud, el espacio liberado trae consigo el potencial de algo nuevo y transformador, según la especialista.
Este acontecimiento astronómico, se alineará con la retrogradación de seis planetas: Mercurio, Venus, Saturno, Neptuno, Urano y Plutón. Dicha cantidad, es realmente excepcional. La energía retrógrada tiende a dirigir nuestra atención hacia el pasado, fomentando la reflexión. Aunque puede traer desafíos e inseguridades, también nos brinda la oportunidad de escribir un diario, meditar y conectarnos con la naturaleza para calmar mente y cuerpo, según Nour Pellé.
Sucederá entre el 30 y 31 de agosto, y se presentará en su punto máximo la noche del miércoles a las 22.36 (hora de la Argentina).
La luna llena en Piscis emana vibraciones suaves y sensibles, lo que nos permite explorar nuestro interior y escuchar nuestra voz interior. Durante este período, nuestros sueños podrían volverse más reveladores y el universo podría enviarnos señales más claras. La astróloga señala que bajo esta luna azul, la magia está presente, por lo que es importante mantenernos receptivos a lo que se presenta, incluso si estamos experimentando una especie de renacimiento o liberación.
Por último, es relevante destacar que una luna llena en Piscis nos motiva a examinar nuestras emociones y resalta nuestra sensibilidad. Esta luna llena azul nos brinda la oportunidad de conectar con nuestro ser verdadero, liberar lo que ya no nos sirve y crear espacio para algo más armonioso. Aunque el camino puede parecer desafiante, al final reconoceremos la transformación del alma que se desencadena con esta luna azul, tanto a nivel personal como colectivo. En resumen, estamos atravesando momentos significativos y frecuencias energéticas extraordinarias, concluyó la experta en yoga.
