El índice Bovespa cayó más de un 16% y obligó a activar el “circuit breaker” por primera vez desde 2020. El real sufrió una devaluación del 12% frente a la divisa estadounidense en una jornada de extrema volatilidad tras el balotaje.
La Bolsa de San Pablo atravesó este lunes 26 de octubre un sacudón financiero de proporciones históricas como reacción inmediata de los mercados al triunfo electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta presidencial. La magnitud de la corriente vendedora sobre las acciones de las principales compañías de Brasil obligó a las autoridades del mercado bursátil a interrumpir temporalmente las operaciones durante 30 minutos a través del mecanismo conocido como “circuit breaker”.
El desplome del principal indicador paulista, el Ibovespa, superó el 16% una vez abiertas las negociaciones, marcando la primera vez que se debe congelar la operatoria bursátil por movimientos extraordinarios desde el estallido de la pandemia en 2020.
Fuerte depreciación del real y desplome en los mercados globales
El nerviosismo de los agentes económicos se trasladó con fuerza al mercado de divisas. En las operaciones al contado, el real brasileño registró una marcada devaluación de aproximadamente el 12% frente al dólar, mientras que los contratos futuros vinculados a las tasas de interés anotaron fuertes alzas en respuesta al incremento del riesgo percibido.
El impacto del resultado electoral trascendió las fronteras de Brasil y repercutió severamente en la plaza internacional. En la antesala de la apertura de Wall Street, el fondo cotizado iShares MSCI Brazil ETF (EWZ), el principal instrumento de inversión global en activos brasileños, sufrió una caída estrepitosa de hasta un 27%, mientras que en la Bolsa de Tokio los fondos vinculados al mercado del país sudamericano cedieron un 15%.
El trasfondo político del sacudón bursátil
El sacudón financiero se desencadenó tras la confirmación de la victoria de Lula da Silva en la segunda vuelta celebrada el domingo 25 de octubre, donde alcanzó el 51,78% de los sufragios frente al 48,22% obtenido por Flávio Bolsonaro.
La ajustada victoria consagró un cuarto mandato histórico para el líder del Partido de los Trabajadores (PT), desencadenando una inmediata reconfiguración de expectativas en los mercados financieros, que ahora analizan las señales económicas del nuevo ciclo político.
