Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, los envíos al exterior de vino fraccionado y granel mostraron un importante salto interanual. El ordenamiento macroeconómico y la eliminación de trabas al comercio potencian la competitividad del sector.
Las ventas al exterior de la industria vitivinícola argentina registraron un contundente crecimiento durante el mes de septiembre. De acuerdo con el informe oficial difundido por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, las exportaciones totales de vino alcanzaron una suba del 24% en comparación con el mismo período del año anterior, consolidando la recuperación de un sector clave para las economías regionales.
El repunte estuvo impulsado tanto por el incremento en los despachos de vino fraccionado como por la fuerte demanda internacional de vino a granel, posicionando nuevamente a la producción nacional en los principales mercados globales como Estados Unidos, Reino Unido y Brasil.
Previsibilidad para los productores del Norte y Cuyo
Desde la cartera agropecuaria destacaron que este resultado positivo refleja el impacto del programa económico nacional, enfocado en el ordenamiento fiscal, la estabilidad cambiaria y la paulatina desregulación del comercio exterior. Estas medidas han permitido a los bodegueros recuperar márgenes de rentabilidad y proyectar compromisos comerciales de largo plazo.
El dinamismo del sector vitivinícola beneficia directamente a las provincias productoras de la región de Cuyo y del Norte argentino —incluyendo a los Valles Calchaquíes en Tucumán—, generando divisas genuinas y afianzando la mano de obra calificada en el interior del país.
