El Presidente volvió a proyectarse hacia 2027 y aseguró que, si obtiene un segundo mandato, profundizará el programa de reformas. También sostuvo que el oficialismo podría ampliar su representación en el Congreso.
Javier Milei volvió a poner el foco en las elecciones presidenciales de 2027 y pidió el respaldo de los argentinos para continuar en el Gobierno. Durante su participación virtual en el Coloquio de IDEA, afirmó que, si consigue la reelección, desde el 11 de diciembre de 2027 acelerará las reformas estructurales y que “vendrán los mejores cuatro años de la historia”.
El Presidente vinculó esa posibilidad con un eventual crecimiento de la representación de La Libertad Avanza en el Congreso. Según planteó, un resultado similar al que el oficialismo obtuvo en octubre le permitiría alcanzar la mayoría en Diputados y quedar a dos o tres senadores del quórum propio.
“En seis meses no la puedan reconocer”, afirmó Milei al referirse a la velocidad que, según anticipó, podrían tomar las reformas durante un eventual segundo mandato. Entre los cambios que mencionó se encuentran las reformas estructurales, tributarias y previsionales.
“Mi rival soy yo mismo”
Durante su exposición, el mandatario también se refirió a posibles competidores para 2027 y relativizó las candidaturas de Axel Kicillof y Myriam Bregman.
“Mi rival soy yo mismo. No me voy a preocupar por hablar con un comunista”, afirmó Milei, en referencia a Bregman.
El Presidente también defendió los resultados de su gestión y sostuvo que el Gobierno cumplió las promesas realizadas durante la campaña de 2023. Entre los ejemplos mencionó el cierre del déficit fiscal y las reformas impulsadas durante su administración.
En ese marco, enumeró entre los avances de su gestión la aprobación de las leyes de “Inocencia Fiscal” y otras reformas vinculadas con el déficit, el Banco Central, la ley de imputabilidad y la Ley de Glaciares.
El mensaje se suma a las declaraciones que Milei realizó durante su reciente gira por Estados Unidos, donde también proyectó un eventual segundo mandato y sostuvo que 2028 podría convertirse en el mejor año económico de la historia argentina.
