Vecinos de Yerba Buena denunciaron que la Municipalidad autorizó la construcción de un depósito que sería utilizado para almacenar productos químicos o agroquímicos en calle La Rioja 80, pasando Solano Vera, en una zona residencial.
El reclamo estalló después del inicio de las obras y de una remoción masiva de árboles y vegetación que los residentes calificaron como una “devastación”.
“Arrasaron el lugar, que estaba lleno de árboles, incluso algunos que no pertenecían a su terreno”, afirmó a Contexto María José Carrizo, quien se presentó como vecina directa del proyecto y pidió la intervención urgente de las autoridades.
Los denunciantes responsabilizan políticamente a la gestión del intendente Pablo Macchiarola por haber permitido el avance de una obra que consideran incompatible con el perfil residencial y ambiental de la Ciudad Jardín.
“Macchiarola acelera la destrucción de Yerba Buena”, expresaron con indignación.

De acuerdo con la presentación vecinal, las obras comenzaron el 28 de agosto. Los residentes aseguran que el proyecto fue presentado como un local comercial, pero que los planos incorporados al expediente contemplarían un depósito de aproximadamente 244 metros cuadrados, un paso vehicular y un estacionamiento descubierto para vehículos de carga.
En la documentación aportada se identifica el inmueble con el padrón 679.512. Los vecinos sostienen que esas características corresponden en los hechos a un gran galpón logístico con movimiento de camiones y no a un comercio minorista.

El destino específico del supuesto depósito de agroquímicos no aparece detallado en las copias de las actuaciones entregadas a este medio y forma parte de la denuncia formulada por los vecinos.
Por ese motivo, reclaman que la Municipalidad haga público el legajo técnico completo, informe qué actividad fue autorizada y precise qué clase de productos podrían almacenarse en el lugar.
Los denunciantes advierten que el sector pertenecería a la Unidad Ambiental 3 (UA3), a la que describen como un área protegida e inundable ubicada sobre acuíferos.
Según el reclamo, un eventual derrame de productos químicos podría representar un riesgo para el suelo y las napas de agua. También alertan sobre el ingreso de camiones de gran porte a una calle angosta, los ruidos, las vibraciones, la inseguridad vial y la depreciación de las viviendas cercanas.

Los frentistas sostienen que la calle La Rioja no posee el ancho ni la estructura vial necesarios para soportar el tránsito de vehículos pesados. Asimismo, denunciaron que la remoción de árboles habría avanzado sin el correspondiente cartel reglamentario de obra y que el emprendimiento afectaría de manera irreversible el carácter residencial del barrio.
En su presentación citaron el Código de Ordenamiento Urbano, Ordenanza 2517, y la Ordenanza 613/94. Según la interpretación de los vecinos, ambas normas impedirían un uso industrial, mayorista o logístico de esas características dentro de un distrito residencial.
También alegaron posibles incumplimientos de los parámetros de ocupación del suelo, la impermeabilización de la parcela y los retiros laterales y de fondo obligatorios.

Los vecinos informaron que realizaron presentaciones ante el Departamento Ejecutivo municipal mediante los expedientes 92451/26 y 93731/26. Posteriormente acudieron al Concejo Deliberante, donde ingresaron el expediente 176-V-2026. Ante la falta de respuestas, indicaron que presentaron pedidos de pronto despacho y notas dirigidas individualmente a los concejales.
La concejala María de Lourdes Decoud Griet analizó el reclamo y promovió el proyecto de Resolución 232-C-26, mediante el cual solicitó la suspensión preventiva e inmediata de la obra.
Los vecinos exigen ahora que el Concejo Deliberante trate el planteo con urgencia y ordene la remisión del legajo técnico.

En el escrito, los denunciantes solicitaron que se audite el expediente de la obra, se informe si el permiso original se encontraba vigente, se disponga la paralización de los trabajos y se determine si la autorización otorgada contradice las normas urbanísticas.
También pidieron que se esclarezca si durante las tareas fueron afectados árboles ubicados fuera de los límites del inmueble.

“Defendemos a Yerba Buena como Ciudad Jardín, nuestros espacios verdes, la tranquilidad de nuestras calles y la calidad de vida de nuestras familias”, expresaron los vecinos.
La comunidad reclama una respuesta concreta de la Municipalidad y del Concejo Deliberante antes de que la construcción continúe.
Hasta el momento de esta publicación no se conocía públicamente una explicación oficial sobre el uso autorizado para el inmueble, el alcance del proyecto, la remoción de árboles ni las objeciones formuladas en los expedientes citados.
Fuente: Contexto
